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lunes, 6 de abril de 2009

TRAS LA PUERTA: OSOS


El FAPAS es una entidad sin ánimo de lucro. Se creó en 1982, cuando un grupo de amigos comenzó a realizar actividades para proteger la escasa población de buitres que sobrevivía en los Picos de Europa.

Esta especie de animales estaba a punto de extinguirse, sobre todo, por la utilización del veneno en la montaña. Pero este grupo de naturalistas comenzaron a recoger animales muertos por los pueblos para trasladarlos a la montaña y que los buitres tuvieran suficiente comida. El trabajo suponía un gran esfuerzo económico, así que pidieron ayuda. En una semana contestaron 2.000 personas.

Desde su fundación, el FAPAS se ha volcado con el trabajo sobre el terreno para proteger a las especies en peligro de extinción y no es raro verles desarrollar diversas tareas que hagan más compatible este objetivo con la presencia humana en el medio rural.

Un gran ejemplar de oso macho nos muestra qué hace en la oscuridad de la noche. No acecha ninguna presa, no parece que tenga un aspecto agresivo cuando se encuentra con otros congéneres, solamente se abraza al árbol. Este ejemplar se pasea por las montañas de las zonas oseras de Somiedo, Belmonte y Cangas del Narcea, es adulto y necesita dar a conocer su presencia a otros machos, y también a las hembras.




Podemos descubrir cuál es el comportamiento de los grandes osos adultos cuando recorren el territorio. ¿Cómo se comunican con otros osos? Aquí vemos que lo hace a través de los olores que dejan al restregar su cuerpo por la corteza del árbol. Es uno de los comportamientos más ocultos en su actividad diaria, ya que estos animales siempre andan solos.

Los osos machos, cuando son adultos viven en una relativa soledad, ya que sólo buscan a las hembras en el período de apareamiento. El resto del año recorren sus territorios buscando comida, eligiendo lugares donde hay tranquilidad y buenos refugios.

Pero en muchas ocasiones cuando recorren las montañas, se cruzan con otros ejemplares y tienen la necesidad de identificarse, de dar a conocer su presencia.

Para ello, los osos eligen determinados árboles que a su vez están situados en lugares estratégicos de paso donde dejan su impronta corporal, es decir, sus olores. Para ellos, estos árboles deben de ser como semáforos que les obligan a parar o a marcharse, según identifiquen los rastros de otros animales. Y para dejar su olor se restriegan contra el árbol en situaciones que nos dan a entender que la vida del oso, cuando no hay peligro, debe de discurrir con suma tranquilidad, felices de vivir en un territorio donde se encuentran protegidos sin mayores riesgos que los propios de ser un animal salvaje y estar sometido a las condiciones propias de la naturaleza. Sin duda, el oso es un animal que sabe querer bien el lugar donde vive.

Resulta curioso comprobar las diferentes posturas que adopta un oso cuando está marcando su presencia en el territorio utilizando un árbol dentro del bosque.



Encontrarse cara a cara con un oso es más difícil de lo que nos muestran muchas películas, particularmente si éste ha detectado nuestra presencia antes. Como su comportamiento es bastante imprevisible, lo mejor es reconocer sus rastros y huellas para evitarlos y, en todo caso, no perder la calma y seguir los consejos que os daremos a continuación.

Huellas y señales de la presencia del oso

Huellas:

- De tamaño llamativamente grande, con cinco dedos provistos de uñas. En muchas ocasiones no se marcan las uñas, viéndose solamente la impronta de la planta y los dedos.

- La huella de las patas traseras, diferente de la de las delanteras, es alargada y más estrecha.

- El ancho de la huella de la mano varía entre 100 y 140 mm (según sexo y edad).

- El tamaño y forma del pie son comparables a los del pie humano. Su longitud oscila entre 98 y 165 mm.



Indicios de presencia de oso:

- Excrementos. Suelen ser de tamaño grande y forma variable, según la época del año y el tipo de alimentación. Pueden distinguirse restos no digeridos de alimentos: frutos, hierbas, élitros de insectos y pelos.

- Arañazos en troncos de árboles. Se ven tres o cuatro marcas lineales paralelas, situadas entre 1 y 1,8 metros de altura sobre el suelo.

- Piedras levantadas, excavaciones.

- Hormigueros excavados.

Debe tenerse en cuenta que los osos son muy silenciosos, excepto en caso de ataque o huida apresurada.

Recomendación: Si en su excursión encuentra huellas o cualquier otro indicio de osos, por favor, comuníquelo a la Guardería rural o a la Guardia Civil. También puede dirigirse a:

Fundación Oso de Asturias.

Tf. 985 96 30 60 – Fax 985 96 37 15

Correo electrónico info@osodeasturias.es

Casa del Oso. 33114 – Proaza — Asturias

Si usted se encuentra en zona osera

Advertencia a excursionistas: Debe quedar absolutamente claro que la posibilidad de ver osos en libertad en nuestras montañas cantábricas es prácticamente nula. Se cuentan por millares las personas que practican habitualmente el excursionismo de montaña, y se puede decir que ninguna de ellas ha visto un oso en toda su vida. Los profesionales (guardería y el personal técnico) que se dedican a la investigación y seguimiento de las poblaciones oseras de la Cordillera Cantábrica, necesitan conocimientos muy precisos sobre el territorio, el comportamiento de los osos y sus huellas y señales. Sin esos conocimientos es prácticamente imposible observar osos en libertad.

A pesar de todo, cuando se transita por zonas oseras, nunca se puede descartar la posibilidad, por muy remota que sea, de que se produzca el encuentro fortuito con un oso.

En tal circunstancia, se crea una situación de peligro, dada la posibilidad de que el oso cargue violentamente contra las personas, máxime si se siente acorralado o se trata de una osa con crías. Por otra parte, al tratarse de una especie en peligro de extinción a la que se otorga el máximo grado de protección, está terminantemente prohibido y, en consecuencia, penado por la ley, molestar o perturbar a los osos.

No debe en ningún caso buscar intencionadamente la proximidad de un oso. Además de estar prohibido por las medidas de protección, el oso puede sentirse amenazado por la presencia humana y reaccionar violentamente.

Para reducir al mínimo los riesgos y contribuir a la conservación de las especies y espacios naturales, los montañeros y excursionistas no deberían salirse nunca de los caminos señalizados y habilitados al efecto.

Si lleva un perro, manténgalo siempre atado.

El oso es un animal de hábitos nocturnos. Para evitar riesgos, en zonas oseras no abandone los caminos y no realice actividades nocturnas por el monte.

Consejos en caso de encuentro con un oso

Los expertos aconsejan, en caso de encuentro fortuito con un oso, no mostrar exceso ni de confianza ni de pánico. Estos comportamientos entrañan riesgo de incidente. Por el contrario:

-Mantenga la calma, no corra, no grite. Los osos rugen en caso de agresión y si usted grita pueden entender que se les amenaza e intentar defenderse.

- Si el oso no le ha visto y se aproxima a usted, ponga de manifiesto su presencia haciendo algún ruido. Si estuviese a una mayor distancia , retírese sin ser visto.

- Apártese del camino que en ese momento utiliza el animal.

- Aléjese de la zona.

Toda información sobre avistamiento de osos o de sus señales es útil para el mejor conocimiento de la especie, ayuda a su conservación y evita interferencias con las actividades humanas. Agradecemos que se nos comunique.



En todo caso

Recuerde que el oso es un animal salvaje, no gusta de la presencia humana, y por tanto, según las experiencias recogidas en diversos países con osos, puede ser agresivo sobremanera en las siguientes circunstancias:

Cuando está herido.

En época de celo defendiendo su territorio (mayo-junio).

Si son hembras con crías, pues perciben la presencia humana como una amenaza.

Cuando se le sorprende mientras come carroña.

Si intervienen perros; éstos suelen huir del oso, buscando refugio en su dueño, por lo que conducen al oso que va en su persecución hasta el propietario.

Cuando se molesta al oso en su refugio invernal, donde pasa tres meses o más ( de noviembre a marzo).

Los osos son animales muy fuertes, capaces de romper el espinazo a una vaca; muy ágiles, trepan bien a los árboles y por las rocas; y muy rápidos, llegando a duplicar la velocidad en carrera de una persona normal.

Sus reacciones son poco previsibles. Pueden interpretar un gesto humano amistoso como amenaza. No están acostumbrados a la proximidad de las personas, entendiendo el simple acercamiento como una amenaza.

El oso es capaz de ponerse de pie sobre las patas traseras, sin que ello sea señal de agresividad. Esta postura es adoptada para oír, oler y ver más fácilmente.

3 comentarios:

  1. Hola Hola,
    Esta entrada es la leche!!...En fin, que soy una enamorada de los osos. :)
    Estoy emocionada...Voy a tomar notas para irme para Asturias en mis próximas vacaciones.
    Excelente trabajo José Ramón!
    Un abrazote enorme

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  2. HOLA JOSE RAMON ,GRACIAS POR TU VISITA, ESTUBE LEYENDO UN POCO DE CADA BLOG Y ME HA GUSTADO MUCHO ME TENDRAS SEGUIDO POR ACA
    BESOS

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  3. Hola José Ramón , he estado leyendo un ratín , lo del oso que chulada .

    Saludos!!

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