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sábado, 4 de abril de 2009

TRAS LA PUERTA: DISCOBOLO DE MIRÓN



El Discobolo es una escultura realizada por Mirón de Eleuteras en torno al 455 a. C., que representa a un atleta justo en el instante anterior a lanzar un disco.

Hay quien interpreta que la figura representa al héroe «Hyakinthos» (Jacinto); amado por Apolo, el cual le habría matado de forma involuntaria con un disco. Después, con su propia sangre habría creado la flor del mismo nombre. De este asunto existe un gran cuadro, pintado por Giambattista Tiepolo, en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Mirón representa el cuerpo en el momento de su máxima tensión; ese esfuerzo no se refleja sin embargo en el rostro, que muestra solo una tenue concentración. La torsión del cuerpo, es vigorosa, pero al mismo tiempo armoniosa y delicada. Todo el cuerpo está echado hacia delante, para producir con el balanceo posterior el impulso necesario para poder lanzar el disco.

Como casi todas las esculturas griegas, actualmente no subsiste el ejemplar original, seguramente realizado en bronce, y la obra se conoce por múltiples copias en mármol talladas en época romana. De entre estas copias que han sobrevivido una de las más famosas es la primera en ser descubierta en la época moderna, en la Villa Palombara propiedad de la familia Massimo, en 1781. Esta copia es conocida como Lancelotti. Actualmente se encuentra en el Museo Nazionale Romano de Roma.

Otra copia notable fue descubierta en 1790, y procede de la Villa Adriana de Tívoli. Esta escultura es propiedad del Museo británico desde 1805, en donde se encuentra a la vista del público. Hasta octubre de 2009 estará expuesto como préstamo en el Museo Arqueológico de Alicante MARQ.



Mirón (En griego Μύρων; trabajó h. 480-440 a. C.) fue un gran escultor y broncista de mediados del siglo V a. C. y uno de los más conocidos autores del arte griego, cuyas aportaciones escultóricas supusieron la transición al periodo clásico. Nacido en Eleuteras, ciudad situada en la frontera de Beocia y el Ática. Según la Historia Natural de Plinio, Agéladas de Argos fue su maestro.

El viajero Pausanias destacó esculturas de Mirón que permanecían in situ en el siglo II. Quionis, un vencedor olímpico del siglo VII de Esparta era conmemorado a través de un bronce idealizado obra de Mirón



La Reina doña Sofía inauguró ayer en el Museo Arqueológico de Alicante la exposición La belleza del Cuerpo. Arte y pensamiento en la Grecia Antigua, patrocinada por Cajamurcia compuesta por una selección de 125 esculturas, cerámicas, terracotas, mármoles, bronces, monedas y escrituras cedidas por el British Museum. Entre todas ellas destaca El Discóbolo, de Mirón, del que la Reina expresó su admiración tanto por su condición de pieza maestra del arte griego, como por su estructura.

La obra, una escultura de mármol de 700 kilogramos de peso y 1,70 metros de altura, se exhibe por primera vez en España y por segunda vez fuera de los muros del museo británico tras su participación en la exposición celebrada en China con motivo de las Olimpiadas de 2007 en torno a los Juegos Olímpicos en la Antigüedad.



Manuel Olcina, director técnico del museo y comisario de la muestra, explicó que "al llegar a la sala en la que se encuentra la que está considerada como la pieza estrella, Doña Sofía se sentó durante un largo periodo de tiempo en el área prevista para ello junto a la escultura."

Trabajó fundamentalmente con el bronce: y aunque hizo algunas estatuas de dioses y héroes, su fama descansa principalmente en sus representaciones de atletas, en los que hizo una revolución, según los comentadores de la Antigüedad, al introducir una mayor audacia en la pose y un ritmo más perfecto, subordinando las partes al todo. La observación de Plinio de que las obras de Mirón eran numerosior que las de Policleto y «más diligentes» parece sugerir que eran consideradas de proporciones (numeri) más armoniosas y al mismo tiempo más convincentes en su realismo: diligentia denotaba «gran atención a los puntos delicados», una cualidad que, con moderación, era característica de las mejores obras de arte, según los críticos de la Antigüedad. Su gran mérito consistió en saber captar como nadie el movimiento. Sus obras más famosas se caracterizan por la representación fidedigna de las tensiones del cuerpo humano en movimiento, como se aprecia en su conocido Discóbolo, y el realismo en sus esculturas de hombres y animales.

La exposición podrá visitarse a partir de hoy y permanecerá abierta hasta el 13 de octubre. Las previsiones apuntan a que recibirá "miles de visitas", ya que "la expectación es muy grande, ya no solo en Alicante, sino en todo el país", sentenció el director técnico del arqueológico.



Sus obras más famosas, según Plinio (Historia Natural, 34.57-59) fueron una vaquilla, un perro (canem, tal vez Cerberus), un Perseo, un sátiro — Marsias— admirando la flauta y Minerva (Atenea), un Hércules, que se llevó al santuario que le dedicó Pompeyo el Grande en el Circo Máximo, el Discóbolo (el lanzador de disco), y un Apolo para Éfeso, «que Antonio el triunviro cogió a los Efesios, pero el Augusto deificado lo restauró después de haber sido advertido en un sueño». Los escritores del Alto Imperio Romano consecuentemente consideraron a Mirón entre los más grandes de los escultores griegos, un signo de que su reputación contemporánea había permanecido alta.

La vaquilla parece que obtuvo su fama principalmente por inspirar epigramas, lo que nada nos dice sobre la pose del animal. Un epigrama sobre Ladas, el corredor más veloz de la época, señala que fue conmemorado por una escultura de Mirón; del Ladas de Mirón no hay copia conocida. Una descripción de Luciano definitivamente identifica como obra de Mirón el Discóbolo o «Lanzador de disco», de la que existen varias copias, de las cuales la mejor es la del Palazzo Massimi alle Terme, Roma. Estrabón también registra grupos callejeros sobre Mirón, especialmente un amplio grupo en Samos; varias cabezas supervivientes se han identificado como copias de la Atenea Samia de Mirón por C.K. Jenkins en 1926.



Una figura de mármol en el Museo de Letrán, que está actualmente restaurada como un sátiro danzante, es casi con certeza una copia de una obra de Mirón, un Marsias deseoso de tomar el aulos que Atenea había arrojado. El grupo entero está copiado en monedas de Atenas, en un vaso y en un relieve que representa a Marsias como oscilando entre la curiosidad y el miedo a desagradar a la diosa Atenea.

Los críticos antiguos dicen de Mirón que, aunque tuvo un éxito admirable al dar vida y movimiento a sus figuras, no logró presentar las emociones de la mente. Esto concuerda con la evidencia existente, hasta cierto punto, aunque no perfectamente. Los cuerpos de sus hombres son de mucha mayor excelencia que sus cabezas. La cara de Marsias es casi una máscara; pero de la actitud conseguimos una impresión vívida de las pasiones que le dominan. La cara del Discóbolo está calmada y tranquila; pero todos los músculos de su cuerpo se concentran en el esfuerzo. Sin renunciar a algunas de las características esenciales de la escultura del periodo arcaico, su Discóbolo es una obra plenamente clásica. Y aunque supuso un avance decisivo en el estudio del movimiento, de la tensión muscular y de la integración de la figura en el espacio no captó el aspecto emocional y los detalles de un rostro expresivo. Por ello la cabeza conserva reminiscencias de la movilidad del estilo anterior, la sonrisa se parece todavía a la expresión arcaica.

Un número considerable de otras obras existentes se adscribieron a la escuela o la influencia de Mirón, por Adolf Furtwängler. Estas atribuciones no han superado la prueba del tiempo.

Un papiro de Oxirrinco da las fechas de vencedores de Olimpia de quienes Mirón hizo estatuas del atleta Timantes, victorioso en Olimpia en el año 456 a. C., y de Licino, victorioso en 448 y 444. Esto ayuda a fijar su data. Era contemporáneo, pero algo mayor, que Fidias y Policleto.








5 comentarios:

  1. Interesantisima y completisima tu aportación, muchisimas gracias por compartirla.
    un beso desde Barcelona.

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  2. Me dejas estupefacta ( si me permites que te tutee) ante tu llegada... para mí, sorprendente e inesperada... No acabo de acostumbrarme a tener seguidores, y menos de tu altura...

    Veo que compartimos algunos gustos musicales...

    Gracias...

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  3. Un placer hayas llegado a mi casita. Tu mansión es de un nivel exquisito y me enorgullece formes parte de mis invitados. Pronto iniciaré un programa de radio en una emisora muy importyante de mi ciudad y sin duda tu material lo expondré en mis temas a abordar.
    Aqui comienza el otoño y tu fuego encendido ya entibia mi alma.
    mis respetos

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  4. HOLA JOSEE ESTA HERMOSA ESTA ENTRADA Y CUANTO APRENDI DE ELLA, PASE A SALUDARTE Y DESEARTE UNA LINDA SEMANA DE PASCUA, UN FUERTE ABRAZO PARA VOS Y GRACIAS

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  5. José Ramón

    Muy interesante este post, del cual he aprendido mucho.

    La música, excelente.

    Te agradezco tu visita a mi blog.

    Un abrazo.

    Juan Antonio

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