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sábado, 21 de marzo de 2009

PENSAMIENTOS DE LUZ Nº1: RIMBAUD EN AULA DE PAZ





Nombre Jean Nicolas Arthur Rimbaud

Nacimiento 20 de octubre de 1854

Charleville-Mézières, Francia

Defunción 10 de noviembre de 1891

(37 años)

Marsella, Francia

Seudónimo Arthur Rimbaud

Ocupación Poeta

Nacionalidad Francés


Nació en el seno de la clase media rural de Charleville-Mézières, en el departamento de las Ardenas, en el noreste de Francia, en la calle conocida hoy como Bérégovoy. Su padre, Frédéric Rimbaud, era capitán del ejército en la guarnición de Mézières y participó en la campaña de Argelia, donde obtuvo la Legión de Honor. Se casó con Vitalie Cuif, una joven natural de Chuffilly-Roche, aldea cercana a Attigny, y se instalaron en Charleville. Tuvo con ella cinco hijos, Frédéric, Arthur, Victorine, Vitalie e Isabelle, antes de abandonar a su familia cuando Arthur tenía siete años. En la familia de Rimbaud, la madre es recordada como una figura autoritaria, rígida educadora y con gran afán de respetabilidad: prohibió a sus hijos jugar en la calle con los hijos de los obreros, y el domingo iban todos en fila a la iglesia mientras la madre cerraba la marcha. Rimbaud detestaba la tiranía materna y se fugaba frecuentemente, pero siempre volvía al redil en Charleville, donde, todavía un jovenzuelo, se aburría mortalmente.


Para Albert Camus era "el más grande de todos", y Patti Smith lo consideraba "el primer poeta punk". A Arthur Rimbaud (1854- 1891) le bastó un libro, Una temporada en el infierno, para convertirse en mito. Tenía 18 años y poco después decidió que la literatura había muerto para él. Quería vivir todas las vidas. Y, aunque murió a los 37 años de un cáncer de huesos, casi lo consiguió. Prometo ser bueno: cartas completas (Barril & Barral) reúne la correspondencia completa del poeta. Misivas autobiográficas que revelan los miedos y anhelos en la desesperada voz de un hombre condenado a errar, que viajó incansablemente, fue profesor, mendigo, explorador, comerciante, traficante de armas y hasta miembro de un circo. La desamparada huida de un poeta cuyas consignas visionarias -"Yo es otro", "Hay que ser absolutamente moderno", "La verdadera vida está ausente"- le convirtieron en el gran mito de la rebeldía adolescente. Lejos de esa imagen, su correspondencia, iné-dita hasta ahora en España, descubre a otro Rimbaud. Más íntimo y alejado de la leyenda.




Estudiante inquieto y burlón, era sin embargo superdotado y brillante: a los quince años ya había ganado todo tipo de premios de redacción y compuesto originales versos y diálogos en latín. Tras un concurso de composición latina sobre el tema de Yugurta, el profesor Desdouets dirá de él: «Nada banal germina dentro de esta cabeza: será un genio del Mal o un genio del Bien». En 1870 conoció a un nuevo joven maestro de retórica, Georges Izambard, que se convirtió en su primer mentor literario; los originales versos en francés del poeta alcanzaron rápidamente una calidad máxima, dentro de una estética parnasiana. En una de sus frecuentes huidas, es posible que participase brevemente en la Comuna de París, en 1871, lo cual habría retratado en su poema L´Orgie parisienne ou Paris se repeuple (La orgía parisina o París se repuebla). Probablemente fue víctima de un ataque sexual por parte de soldados comuneros borrachos. Su poema Le Coeur supplicié (El corazón torturado) así lo insinúa. Para entonces, su conducta se había vuelto caótica e irreverente; había comenzado a beber y se divertía conmocionando a los burgueses locales con sus vestimentas andrajosas, sus pintadas de «Muera Dios» en las iglesias y su cabello largo.


Inquieto, irascible e insensato, también añoró sentar la cabeza. En 1883 confiesa a los suyos el deseo de tener una familia: "Isabelle [su hermana] se equivoca con su decisión de no casarse si alguien serio y experimentado se presenta, alguien con un futuro. La vida es así y la soledad es mala cosa. Yo echo de menos el estar casado y tener una familia. Pero estoy condenado a errar [...] ¿De qué sirven estas idas y venidas, estas fatigas, estas aventuras junto a razas extranjeras, estas lenguas con las que uno se llena la memoria y estas penas sin nombre si no puedo, pasados algunos años, descansar en un lugar que me guste, encontrar una familia y tener un hijo con el que pasar el resto de mi vida, educándolo como quiera, crear y armar la instrucción más completa que alguien pueda esperar, y que lo vea convertirse en un ingeniero prestigioso, un hombre rico y poderoso gracias a la ciencia?".


Y en 1889, el poeta muestra un apego familiar impropio del mito: "Mi querida mamá, mi querida hermana: al mismo tiempo que me excuso por no escribiros más a menudo, aprovecho para desearos un feliz año 1890, una buena salud. Sigo muy ocupado y me comporto lo mejor que soy capaz mientras me aburro mucho, mucho. Recibo también pocas noticias vuestras. Sed más prolijas y no dudéis que soy vuestro servidor".



La biografía de Rimbaud está bien documentada gracias a la conservación de sus cartas, cuyas ediciones en francés (no se han publicado completas en español) han iluminado a todos los biógrafos. En una carta de 24 de mayo de 1870 enviada al representante de Le Parnasse Contemporain, Théodore de Banville, Arthur, que sólo contaba entonces 15 años, afirma querer ser «parnasiano o nada». En su carta adjuntaba varios poemas, (Ophélie, Sensation, Soleil et chair), a fin de obtener su apoyo o el del editor Alphonse Lemerre. Al mismo tiempo escribía a Izambard y Paul Démenty sobre su método para lograr la trascendencia poética, o el poder visionario, a través de «una larga, inmensa y racional locura de todos los sentidos» (Les Lettres du Voyant, Las cartas del vidente).


Relación con Paul Verlaine


Rimbaud fue convencido por su amigo Charles Auguste Bretagne a escribirle una carta a Paul Verlaine, un eminente poeta simbolista, después de no haber obtenido respuesta de otros poetas. Rimbaud envió a Verlaine dos cartas con varios de sus poemas, incluyendo el enigmático "Le Dormeur du Val" y "El barco ebrio". Verlaine quedó intrigado por el talento de Rimbaud y le respondió diciendo: "Ven, querida gran alma. Te esperamos, te queremos". Junto a la carta mandó un boleto de tren a París. Rimbaud llegó a finales de septiembre de 1871 atendiendo la invitación de Verlaine y pasó a vivir con Verlaine y su esposa. Verlaine estaba casado con Mathilde Mauté, la cual tenía diecisiete años y estaba embarazada. En recopilaciones posteriores, Verlaine se expresó de Rimbaud como "Un joven con la cabeza de niño, con cuerpo adolescente aun en crecimiento y cuya voz, tenía altos y bajos como si fuera a quebrarse."


Rimbaud y Verlaine iniciaron rápidamente una tormentosa relación sentimental. Verlaine ya había tenido experiencias homosexuales antes, sin embargo, no se sabe si esta era la primera de Rimbaud. Durante el tiempo que estuvieron juntos, llevaron una salvaje vida disoluta de vagabundos, embriagados de ajenjo y hachís. Así escandalizaron a la elite literaria parisina, indignada en particular por el comportamiento de Rimbaud, auténtico arquetipo del enfant terrible. A lo largo de este período continuó escribiendo sus contundentes y visionarios versos modernos. La tempestuosa relación homosexual entre Rimbaud y Verlaine los condujo a Londres en septiembre de 1872, abandonando el último de ellos a su esposa e hijo pequeño (a quienes solía maltratar en extremo durante las iras causadas por el alcohol). Rimbaud y Verlaine vivieron en una considerable pobreza en Bloomsbury y en Camden Town, viviendo de dar clases y de una pequeña mensualidad dada por la madre de Verlaine. Rimbaud pasó sus días en el Museo Británico, donde "la calefacción, la iluminación, las plumas y la tinta eran gratis."


En julio de 1873, después de una pelea en extremo violenta en la mansión sita en el 1000 de la Rue de Brasseurs de Bruselas, Verlaine le disparó en la muñeca a Rimbaud. Temiendo por su vida, Rimbaud llamó a la policía. Verlaine fue arrestado y sometido a un humillante examen médico legal, luego de que se considerara la comprometedora correspondencia y las acusaciones de la esposa de Verlaine respecto de la naturaleza de la amistad entre los dos hombres. El juez fue inmisericorde y, a pesar de que Rimbaud retirase la denuncia, Verlaine fue condenado a dos años de prisión.


Rimbaud regresó a Charleville y completó su Une Saison en Enfer (Una temporada en el infierno), en prosa, ampliamente reconocida como una de las obras pioneras del simbolismo moderno, y como una descripción de aquel drôle de ménage («pareja infernal»), cual fue la vida con Verlaine, su pitoyable frère («pesaroso hermano»), la vierge folle («la virgen demente») de quien él era l´époux infernale («el esposo infernal»). En 1874 regresó a Londres, en compañía del poeta Germaine Nouveau, y terminó de escribir sus controvertidas Illuminations, que incluyen los primeros dos poemas franceses en verso libre.


Su vida posterior (1875–1891)


Rimbaud y Verlaine se encontraron por última vez en 1875, en Alemania, luego de que éste recuperara la libertad y tras su simulada conversión al catolicismo. Pero este encuentro no salió del todo bien, tomando en cuenta el hecho de que Verlaine salió del sitio de la reunión con cortaduras de navaja en la cara. Para entonces Rimbaud había abandonado la escritura y había optado por una vida estable de trabajo, harto ya de su salvaje existencia anterior, según algunos han afirmado, o en razón de que había decidido volverse rico e independiente, para después poder ser un poeta y hombre de letras libre de penurias económicas, según especulan otros.


Continuó viajando extensamente por Europa, mayormente a pie. En el verano de 1876, se enroló como soldado en el ejército holandés para viajar gratis a Java (Indonesia), donde rápidamente desertó, regresando a Francia en barco. Viajó a Chipre y, en 1880, finalmente se radicó en Adén (Yemen), como empleado de cierta importancia en la Agencia Bardey. Allí tuvo varias amantes nativas; por un tiempo vivió con una abisinia.






Ya con la pierna amputada, en un hospital de Marsella, incapaz de dormir y descansar por los dolores, le escribe a su hermana Isabelle: "Mi querida hermana: No me has escrito. ¿Qué ha pasado? Tu carta me asustó, me gustaría tener noticias tuyas. Espero que no sean nuevos problemas, ¡ya tenemos bastantes! No dejo de llorar día y noche, soy un hombre muerto, lisiado de por vida. [...] No sé qué hacer. Todo esto me ha vuelto loco: no consigo dormir ni un solo minuto. En fin, nuestra vida es miserable, una miseria eterna. ¿Para qué vivimos? Enviadme noticias".


Su influencia en la literatura moderna, en la música y en el arte es enorme. Rimbaud influyó en los siguientes artistas: en los poetas franceses posteriores en general, en los surrealistas, en los poetas beats, en Henry Miller, Anais Nin, William S. Burroughs, Pier Paolo Pasolini, Alejandro De Michele, Hugo Pratt, Mário Cesariny de Vasconcelos, Klaus Kinski, Patti Smith, Luis Alberto Spinetta, Bruce Chatwin, Penny Rimbaud, Jim Morrison, Mohamed, Bob Dylan, Kurt Cobain, Roby Draco Rosa, Richard Hell, Joe Strummer, entre otros muchos. Van Morrison escribió Tore Down a la Rimbaud. El escritor de terror Thomas Ligotti es afecto a la obra de Rimbaud. Los nadaistas colombianos,Alejandro De Michele, el poeta argentino que integrara el grupo Pastoral, acusó en sus comienzos una clara influencia de Rimbaud en obras como Tía Negra y Hoy, recién hoy. También en el dúo argentino Pedro y Pablo, los cuales en su disco Conesa, de 1972, hacen un versión adaptada del poema «Alba» del libro Iluminaciones, llamando al tema «El alba del estío». Sin embargo es sabido que la más fiel seguidora de Rimbaud es la poetisa y reina del punk Patti Smith quien desde su juventud siguió su escuela, hasta ser condecorada por el gobierno francés como la poetisa del rock.


También influyó en el decadentismo. Para Rimbaud, «el poeta debe hacerse vidente a través de un razonado desarreglo de los sentidos». Se trata de «registrar lo inefable» y para ello «es precisa una alquimia verbal que, nacida de una alucinación de los sentidos, se exprese como alucinación de las palabras»; al mismo tiempo, «esas invenciones verbales tendrán el poder de cambiar la vida».


Atrás quedan la rabia y el entusiasmo de sus cartas a Paul Verlaine, amante, que cansado de su joven y embarazada mujer huye con él y le llama "el hombre de las suelas de viento". La relación de Verlaine y Rimbaud no tardó en convertirse, tal y como la definió el propio poeta, en las de "un marido infernal y una virgen loca". En julio de 1873 escribe: "Vuelve, vuelve, querido amigo, amigo único, vuelve. Prometo ser bueno. Si me he mostrado desagradable contigo, fue tan sólo una broma; me ofusqué, me arrepiento de ello más de lo que eres capaz de imaginar. Vuelve, todo se habrá olvidado totalmente. ¡Qué desgracia que te hayas tomado en serio esta broma! No paro de llorar desde hace dos días. Vuelve. Sé valiente, querido amigo. Nada está perdido todavía. [...] No me irás a olvidar, ¿verdad? No, no puedes olvidarme, yo te llevo siempre conmigo".


Además de las cartas, Prometo ser bueno (que el lunes se presenta en Madrid en una jornada en el Centro Cultural Moncloa que incluye un recital de poesía, un concierto, una mesa redonda y la proyección de un documental) reúne el Dossier de Bruselas con las declaraciones e interrogatorios sobre el disparo a Paul Verlaine, las cartas de su hermana Isabelle a su madre y un artículo, de cuya autoría no se tenía constancia hasta 2008, publicado con el seudónimo de Jean Baudry en una revista en 1870.


La vida dejó su huella en el poeta de los ojos azules ("Me porto bien, pero el pelo se me encanece por minutos. Hace tanto tiempo que esto sucede que temo que mi cabeza parezca ahora a la de una borla de maquillaje. Resulta desoladora semejante traición del cuero cabelludo, pero ¿qué hago?"). Hasta que en 1891, meses antes de que le amputen la pierna carcomida por el cáncer de huesos que le matará, pide a su madre que le envíe unas medias para aliviarle. "Me encuentro mal. Tengo en la pierna derecha varices que me hacen sufrir mucho. [...] Hazme este favor: cómprame un remedio para las varices, para una pierna larga y enjuta. [...] La mala alimentación, los alojamientos malsanos, las ropas demasiado ligeras, los problemas de todo tipo, el aburrimiento, la rabia permanente en medio de negros tan imbéciles como canallas; todo esto ataca profundamente la moral y la salud en muy poco tiempo. Uno envejece muy rápidamente aquí, como en todo el Sudán".









1 comentario:

  1. WWWWWOOOOOWWWWWWWWWWWWWW y yo justo publique una poesia de Paul Verlaine!!!!!!!!!!!!!!!!

    Venia a darte la bienvenida a mis espacios y me encuetro con esto! que regalo!!!!!

    Graciaaaaaaaaaaaas!

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