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lunes, 15 de junio de 2009

TRAS LA PUERTA: MIERES




Mieres es un concejo de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Limita al norte con Ribera de Arriba, Oviedo y Langreo, al sur con Lena y Aller, al este con Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana y al oeste con Morcín y Riosa. Explotación de minas de carbón desde el siglo XIX, actividad actualmente en declive. Hasta 1970 poseyó una importante industria siderúrgica. Su capital es Mieres del Camino, una localidad que aún hoy conserva parte de ese aire histórico de pequeña ciudad industrial. Capital del partido judicial homónimo.




La presencia humana en Mieres data de tiempos prehistóricos. Existen varios túmulos y castros en el concejo que confirman la presencia de población humanas anteriores a la ocupación romana. No obstante, la primeras noticias históricas importantes sobre este municipio se refieren a la presencia de Roma. La importancia que tuvo esta presencia en Mieres aún no ha podido ser determinada, ya que los restos arqueológicos que se conservan son insuficientes para ello.



La inscripción más relevante de la época que se ha encontrado en este concejo es la conocida como Lucius Corona Severus, dedicada a la memoria de un soldado de la Legio VII Gemina y descubierta en Ujo en 1870. Se conserva en el Museo Arqueológico de Oviedo, junto a otras piezas importantes como el ara de Nimmedo y la estela funeraria de Sulpicio Úrsulo, ambas encontradas también en Ujo.

Se sabe que Mieres fue para los romanos un importante lugar de paso entre Asturias y la meseta. Según estudios del profesor Juan Uría Ríu, la vía romana que unía Legio (León) con Lucus Asturum (Lugo de Llanera) atravesaba Mieres y Ujo. No se ha encontrado resto alguno de la época visigoda en el concejo.



Edad Media y Moderna

Es a partir de mediados del siglo IX cuando comienza a aparecer el nombre de Mieres con relativa frecuencia en los documentos de la época. En este siglo ya se tiene constancia de la existencia de algunos pequeños núcleos de población en el territorio del concejo, en el entorno de diversas posadas e iglesias.

En el año 857, Ordoño I, rey de Asturias, hace una donación de la iglesia de San Juan, en las proximidades del río Aller, a la iglesia de San Salvador de Oviedo y, tres años más tarde, el mismo monarca hace una donación de la iglesia de Santolaya en Uxo al obispo de León, Fruminio.

En 1103, Alfonso VI dona a la iglesia de San Salvador de Oviedo la villa de Baíña, con la condición de edificar en el monte Copián una alberguería. Esta alberguería fue donada por Alfonso VII al conde de Luna, Gonzalo Bermúdez, en el año 1139. El mismo Gonzalo Bermúdez dona Aguilar (en el monte Copián) y las villas de Lloreo y Baíña a la catedral de Oviedo en 1143.

En 1266, Alfonso X otorga fuero al concejo de Lena, quedando incluidos los territorios de Mieres dentro de los límites lenenses.

Mieres figuró desde la Edad Media en la Ruta Jacobea, siendo un importante lugar de paso para los peregrinos que se dirigían hacia Santiago de Compostela haciendo parada en Oviedo. De ahí el nombre de su capital: Mieres del Camino.

Durante la Guerra de Independencia, el mierense Fernando de Cosío organiza las primeras guerrillas, que junto a las tropas del brigadier Manglano combaten al ejército napoleónico y le hacen retroceder hacia León.

Edad Contemporánea

En 1836, durante la regencia de María Cristina, Mieres se constituye como ayuntamiento independiente del de Lena, ya que la unión de estos dos concejos nunca había llegado a efectuarse de facto.



A mediados del siglo XIX, se establece en Mieres la “Asturian Mining Company” empresa minera de capital inglés, y el empresario francés Numa Guilhou funda Fábrica de Mieres, lo que provocará que el concejo pase de una economía predominantemente agraria y ganadera a ser uno de los principales centros industriales de la época, lo que producirá grandes cambios políticos y sociales en todo el concejo.

La producción de la industria mierense alcanza su punto álgido durante el primer tercio del siglo XX, lo que provocaría un gran aumento de la población y, parejo a esto, la formación de las primeras asociaciones obreras del concejo, como la Juventud Socialista de Mieres (1905). Los conflictos laborales más importantes sucedieron en las huelgas 1906 y 1917, ambas sofocadas con una fortísima represión y gran cantidad de despidos.

Durante la revolución de 1934, Mieres fue uno de los principales centros revolucionarios y en Mieres y núcleo del estallido. Al grito de "Coyones y dinamita" los obreros asaltaron los cuarteles de las fuerzas de seguridad y se organizaron para tomar la ciudad de Oviedo. Muchos fueron encarcelados o perecieron en la represión llevada a cabo por el gobierno de la república.

En las elecciones de 1936 la voluntad de Mieres fue un 49,33% de votos para el gobierno del Frente Popular. Mieres, antiguo bastión tradicionalista de Asturias, había pasado a apoyar a las izquierdas tras su intensa industrialización debido a la proliferación de población obrera en el concejo, si bien algunos movimientos izquierdistas y sindicales como el anarquismo que en otras regiones de España había tenido influencia en la sociedad (Aragón, Andalucía, Cataluña) en Mieres despertaba por lo general un ambiente de repudia siendo la población obrera mucho más favorable al modelo estalinista de la URSS.

La Guerra Civil de 1936 dejará la cuenca en la zona republicana, aunque con una notable presencia nacional en algunas zonas como Figaredo, donde se organizó un consejo falangista. Las organizaciones obreras jugaron un gran papel cayendo en 1937 y con la caída del frente republicano en Asturias cayó el concejo de Mieres. Terminada la guerra aun continuarían algunas partidas guerrilleras como las de los hermanos Morán. El número de mierenses que acudieron a Rusia con la División Azul es notable, siendo el lugar de Asturias desde el que más voluntarios partieron.

Tras los durísimos años de la posguerra, las décadas de los cuarenta y cincuenta supusieron una reactivación de la economía, hasta llegar a los años sesenta, años marcados por la profunda crisis.

El tejido industrial fue recuperando el pulso tras la posguerra pero, a partir de los años sesenta, la siderurgia y la minería entran en declive, ya que Fábrica de Mieres es desmantelada y la extracción del carbón se muestra prácticamente inviable, lo que provoca el cierre de muchas minas y la consiguiente pérdida de empleos. Este declive trajo consigo efectos económicos y demográficos muy negativos para el concejo, efectos que aún se intentan contrarrestar en la actualidad.

Actualmente tienen plantas en el concejo importantes industrias. Multinacionales como Rioglass o Thyssen y empresas españolas como Duro Felguera.

Geografía

Sus principales núcleos por número de habitantes son: Mieres su capital, Turón, Rioturbio, Las Vegas, Figaredo, el barrio de San José y la Veguina.

Está a una distancia de la capital del Principado, Oviedo, de 30 kilómetros. Sus principales vías de comunicación son: la A-66 entre Gijón, Oviedo y León que lo atraviesa de norte a sur, la AS-1, o Autovía Minera, que lo comunica con Langreo, Siero y Gijón, la AS-111 que une Mieres con Langreo, la AS-112 que la une con Cabañaquinta y otras como la AS-242, y la AS-337.

Sus cumbres más destacadas son: al norte el Magarrón de 656 metros y el Gúa de 659 metros, al oeste el Llosorio de 1.004 metros, al sur el pico Sopena de 959 metros y al este el pico Tres Concejos de 1.100 metros. Otras alturas a destacar son: el pico Polio de 1.046 metros y el pico Cueto Ventoso, el más alto del concejo, de 1.149 metros

Sus valles son apretados, aprovechando las laderas para las actividades agrícolas y las explotaciones forestales. Las zonas bajas están ocupadas por la industria y los pozos de extracción del carbón especialmente en las vegas de los ríos Caudal y Turón.

Este concejo sufrió una gran transformación desde 1836, cambiando su medio rural y pasando a ser uno de los primeros y más importantes núcleos del desarrollo industrial de España.

Ríos

El principal río de Mieres es el río Caudal, que nace de la confluencia de los ríos Lena y Aller a la altura de Uxo, y atraviesa el concejo de norte a sur. En este río vierten sus aguas varios arroyos de escasa importancia, como el Duró, el Turón, el San Juan y el Valdecuna, entre otros.



El caudal es afluente, a su vez, del río Nalón, al que vierte sus aguas en Soto de Ribera, en el concejo de Ribera de Arriba.

Clima

  • Temperatura media anual: 11ºC
  • Temperaturas récord:

Más alta: 35,4ºC Más baja: -16ºC

  • Media pluviométrica anual: 1000 mm3
  • Humedad relativa: 80%
  • Media días de nieve: 15

El clima de Mieres es más frío que el del resto de ciudades asturianas (Oviedo, Gijón, Avilés).

Durante el verano predomina una situación de bochorno, donde el valle protege a Mieres de los vientos

En invierno Mieres es una ciudad extraordinariamente fría si tenemos en cuenta su latitud, altitud y distancia de la línea de costa. La media anual de días de nieve es de 15. Esta nieve es permanente en las montañas que rodean Mieres desde Octubre hasta Abril y desciende tiñendo de blanco la ciudad y la vega del Caudal habitualmente a lo largo del invierno y los primeros días de la primavera.

También durante el invierno son frecuentes las heladas en las noches despejadas. Y el aguanieve.

Esta situación es debida a que Mieres, al igual que toda la Comarca del Caudal están influidos por el carácter continental que les proporciona su ubicación entre profundos valles pese a estar a no muchos kilómetros de la línea de costa, lo que hace que las temperaturas se extremen con respecto al litoral asturiano y fenómenos como las heladas o la nieve sean mucho mas habituales.

Flora

Las especies arbóreas predominantes son pinos, fresnos, hayas, nogales, avellanos, y castaños.

Evolución demográfica

Mieres es uno de los más importantes municipios mineros junto a Langreo y su desarrollo ha sido ligado a la coyuntura carbonífera. Su crecimiento ha sido muy rápido pero también su desplome.

Este concejo a principios del siglo XX, tenía una población de 18.265 habitantes, en nueve décadas su población aumenta a 53.417 habitantes, lo que le ha dado un crecimiento de un 292%, siendo superior al asturiano. Esto no pararía aquí, ya que su máxima población la tendrá en 1960 llegando a 70.871 habitantes, cifra ésta que es la más elevada y la nunca alcanzada por ningún concejo minero. A partir de esta fecha entra en un proceso diferente, con un periodo recesivo que le hace perder más de 25.000 habitantes.

Su capital es la más poblada debido a la explotación de los pozos y a la necesidad de mano de obra, cuenta con casi 30.000 habitantes, además de tener otros centros de gran ocupación en las vegas del Caudal y sus afluentes el Turón y San Juan. Su estructura demográfica está marcada por la población adulta, que representa un 30%. Jóvenes y mayores de 60 años tienen unos efectivos similares que rondan el 24% de la población. Su proceso de emigración debido al desmantelamiento de su industria y el traslado a Gijón, trajo su primera oleada, la segunda oleada vino entre 1981-1991, debido a una crisis industrial, con la perdida de puestos de trabajo, haciendo que unas 5.000 personas emigraran instalándose en su mayoría en Oviedo y Gijón.

Arte

El concejo de Mieres tiene gran cantidad de monumentos ya que pertenecía a la ruta jacobea, entre los que destacaremos:

  • La iglesia románica de Santa Eulalia, en Uxo, es Monumento Histórico Artístico. Debido a las obras del ferrocarril fue destruida en 1922, levantándose un templo mayor que el anterior, que era sencillo, donde se integra el ábside, el arco medio de triunfo y la puerta románica. El ábside es semicircular con medias columnas y capitel de motivos vegetales. La portada es de medio punto con tres arquivoltas decoradas en zigzag y capiteles vegetales y figurados. El arco de triunfo románico se sitúa en la entrada del ábside, es de dos arquivoltas y guardapolvo taqueado, con capiteles de tema vegetal.
  • La casa Cortina, con la capilla de San Clemente en Figaredo. Su estructura es un núcleo antiguo rodeado de añadidos. Su parte más importante es la fachada principal del cuerpo, es de dos pisos y uno bajo aprovechando el desnivel. Hay un portal profundo en el que se abren dos puertas, la principal con arco semicircular con grandes dovelas planas, sobre el portal se ve un corredor apoyado en zapata. El resto de la fachada es de mampostería con dos ventanitas cuadradas rodeadas de grandes sillares y enmarcadas por molduras sencillas. Su capilla de San Clemente es de nave corta, cabecera cuadrada con pórtico a los pies. Tiene un pequeño retablo barroco de San Clemente.




  • El palacio de Arriba o de los Bernaldo de Miranda es Monumento Histórico Artístico. Es un gran edificio de dos alturas, con dos puertas a la fachada, una menor adintelada y la principal de medio punto con dovelas, ente ellas hay saeteras abocinadas. Sobre la puerta en arco aparece un reloj de sol con la fecha 1808. El piso alto tiene cinco balcones con antepecho de barrotes torneados. La fachada posterior tiene un sencillo corredor de madera con un pequeño palomar bajo el alero. Su capilla está al frente de la casa y es sencilla con nave cubierta a dos aguas y rematada en espadaña. Su retablo es barroco.
  • El palacio del Valletu, declarado Monumento Histórico Artístico. En el cuerpo central se abren tres grandes arcos de sillería apoyados en gruesos pilares. Su planta noble se distribuye en cinco balcones y los tres centrales sobre los arcos. En el alero en forma de frontón se aloja el escudo. La fachada meridional y posterior tienen una gran galería acristalada y la orientada al norte es de un solo piso por el desnivel y prolonga el faldón del tejado formando un pequeño pórtico. Construido en mampostería con sillar en impostas y enmarques de ventanas. El conjunto lo integran otros edificios, las cuadras, la casa, el lagar, el palomar y una panera.
  • El santuario de los Mártires San Cosme y San Damián, es un templo del siglo XVIII, obra de Pedro Muñiz. La planta es de forma de cruz con cabecera plana y torre a los pies. Los pórticos rodean ambos laterales y enlazan con el piso bajo la torre. Su interior está dividido en dos tramos y sus bóvedas decoradas con pinturas. La nave tiene coro a los pies con escalera de caracol de piedra que da acceso a la torre. La cabecera es plana y se cubre con bóveda estrellada. El retablo principal es de piedra gris de 1960, labrado con los símbolos de los Santos titulares. En la capilla lateral hay retablos neoclásicos con tallas barrocas.
  • El palacio de Revillagigedo o de San Esteban del Mar, en Figaredo. Es un enorme edificio de planta rectangular unido a otro cuerpo menor por un arco rebajado. Tiene numerosos añadidos, destacando su portada barroca que es adintelada flanqueada por columnas de fuste estriado y capitel dórico. Sobre la puerta se labra la inscripción "POR LA LEI Y POR EL REY". Destaca El tercer piso con tres grandes ventanas de medio punto y una soleada galería al sur. Conserva el espacio de la antigua capilla (dedicada a local comercial), con bóveda de cañón y coro de madera a los pies.

Hay otro tipo de obras ya modernas y que fueron transformado el paisaje, entre las que tenemos:

  • El poblado obrero de Bustiello, obra de la Sociedad Hullera Española, cuenta con varios edificios, uno religioso, dos centros escolares, el hospital y las propias viviendas. Estas eran unifamiliares pareadas de planta baja y piso con una pequeña huerta. Estas viviendas son de modelo estandarizado, la monotonía se rompe con los edificios principales. La Capilla es un gran templo con referencias neorrománicas con tres naves, pórtico a los pies y triple ábside construido en piedra y ladrillo visto. Su fachada está centrada por la puerta en arco de medio punto sobre columnas dobles, culmina con una espadaña rematada en frontón y cruz. El Sanatorio está formado por varios pabellones comunicados entre sí por pasadizos de madera y cristal. El cuerpo principal se destaca porque está mucho más decorado, destacando el detalle de la artesanía como la puerta curvilínea de madera y hierro forjado o la decoración floral que aparece en los dinteles de las ventanas.
  • La nave de Soviella, construida por Hullera Española para la reparación de las locomotoras. Este edificio explota al máximo la decoración del ladrillo, material industrial por excelencia. La fachada destaca en un lado corto por dos pilastras angulares, rematadas por pináculos con revestimiento de teselas vidriadas. Los laterales en seis tramos mediante pilastras de ladrillo entre las que se abren grandes ventanas alargadas. Se juega con el encale y el ladrillo visto como modo de decoración.
  • El Ayuntamiento, obra del arquitecto Lucas María Palacio, más tarde se le añadiría otro piso obra de Juan Miguel de la Guardia y renueva la fachada haciendo la porticada con cinco arcos sobre pilastras, balcones con frontón triangular excepto el central que es curvo rematado en un templete con reloj y campana.



  • El monumento al poeta mierense Teodoro Cuesta, realizado por el escultor Arturo Sordo. Fue trasladado varias veces de sitio, hasta volver al lugar original cerca de la casa natal del poeta en La Pasera. Es de grandes dimensiones son cuatro figuras de bronce asentadas en un pedestal formado por varios cuerpos escalonados. Encima se asienta el poeta y a los lados dos figuras. El poeta está coronado por una figura femenina portadora de una guirnalda.

Educación y vida cultural




En el Campus de Mieres se imparten las siguientes titulaciones de la Universidad de Oviedo:

· Ingeniería técnica de minas (varias especialidades)

· Ingeniería técnica topógráfica

· Ingeniería técnica forestal (especialidad en explotaciones forestales)

· Ingeniería geológica (2º ciclo)

Gastronomía

En el concejo se elabora el queso de Urbiés, conocido por ser uno de los quesos más fuertes de toda Asturias. Cabe mencionar que, como en el resto de la Comunidad, la sidra es un elemento fundamental de su variada gastronomía.

Platos típicos

  • Guisantes con jamón.
  • Pote mierense con rabadal.
  • Chorizo a la brasa.
  • Pitu de caleya.
  • Trucha grandona.

Postres

  • Conseyos paserinos.
  • Tarta dalia.
  • Casadielles frites.
  • Rosquillas supremas de Mieres.
  • Les mierensines (postre de nueva creación que contiene, entre otros, compota de manzana), ganando a través de concurso por la confitería La Aurora.

Ferrocarril

El concejo de Mieres es atravesado por la línea Gijón - Madrid de RENFE, con parada en Uxo, Santuyano, Mieres del Camino, Ablaña y La Pereda, correspondientes a la línea C-1 de Cercanías, que une Gijón con Puente de los Fierros.

Pasa también por este concejo la línea F8 de FEVE (Trubia - Collanzo), con parada en las localidades de Santa Cruz, Uxo, Figaredo, Mieres del Camín, Ablaña, La Pereda y Baíña.

En Mieres realizan paradas los trenes de largo recorrido (RENFE Grandes Líneas) con destino o procedentes de Madrid, Barcelona, Alicante y León.

Carretera

Los principales accesos por carretera son por la autopista A-66 desde Oviedo o León y la autovía AS-1 (más conocida como Autovía Minera) desde Gijón, Pola de Siero o Langreo.



Es posible acceder a Mieres en autobús interurbano desde las localidades de Oviedo, Gijón, Sama y La Felguera, y desde Madrid y Sevilla en autobuses de largo recorrido.

Personajes ilustres

  • José Faes, afamado militar carlista.
  • Arturo Sordo, Arquitecto y Escultor.
  • Jose María Álvarez Álvarez: médico, Alcalde de Mieres y Diputado
  • Víctor Manuel, cantante.
  • Juanín de Mieres, Cantante de tonada.
  • Silvino Argüelles, Cantante de tonada.
  • Inocencio Urbina Villanueva, pintor.
  • José Andrés, cocinero.
  • Luis San Narciso, director de casting.
  • Miguel Barrer, escritor.
  • Cristóbal de Mieres, escritor.
  • Antonio Alonso Zaballos, cocinero.
  • Vital Álvarez Buylla, ex Alcalde de Mieres.
  • Eugenio Carbajal, ex Alcalde de Mieres y ex presidente de la Junta General del Principado.
  • Gustavo Losa, ex Alcalde de Mieres y ex presidente del Caudal.
  • Misael Porrón, ex Alcalde de Mieres y Director General de Deportes de Asturias.
  • Luis María García, Alcalde de Mieres y ex Director de Minas e Industria de Asturias.
  • Teodoro Cuesta, poeta y músico.
  • Diego Suárez Corvín, militar y escritor.
  • Alonso Rodríguez Castañón, miembro de la RAE.
  • Alberto Argüelles, periodista
  • Efrén García, arquitecto y miembro del RIDEA.
  • Vital Aza (hijo), médico y escritor.
  • Alonso Antonio de Heredia, político.
  • Antonio Zaballos Tuñon, jugador de baloncesto.
  • Juan Carlos Ablanedo, Futbolista.
  • Justo Braga Suarez, Periodista

Fiestas

  • Carnaval (en asturiano: Antroxu): febrero o marzo.
  • Folixa na Primavera (Festival de músicas del Arco Atlántico): abril.
  • San Xuan: junio.
  • Mártires de Valdecuna (típica romería asturiana en el valle de Cuna y Cenera): 27 de septiembre.






lunes, 8 de junio de 2009

TRAS LA PUERTA: JEAN-LOUIS ANDRE THEODORE GERICAULT




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Jean-Louis André Théodore Géricault, conocido como Théodore Géricault (Ruán, Francia, 26 de septiembre de 1791 - París, 26 de enero de 1824), fue un pintor francés. Prototipo de artista romántico, tuvo una vida corta y atormentada que dio lugar a varios mitos sobre él.



“Los obstáculos y las dificultades que evitan los hombres mediocres, son una necesidad y alimento para el genio. Esto lo madura y lo eleva; transitar por un camino más fácil lo mantendría congelado”.

Théodore Géricault




Pintor francés muy influyente en su época y uno de los principales y primeros artistas del romanticismo del siglo XIX. Nació en el seno de una acaudalada familia de Ruán, fue discípulo de los pintores franceses Carle Vernet y Pierre Guérin y estudió en Italia entre 1816 y 1817. Su obra muestra una clara influencia de Miguel Ángel y otros pintores del renacimiento italiano, así como del maestro flamenco Petrus Paulus Rubens. Sus primeras obras pusieron ya de manifiesto unas características que le apartaban de los pintores franceses neoclásicos como Jacques-Louis David y que pronto le valieron el reconocimiento como líder de los románticos. Su Oficial de cazadores de la guardia imperial a la carga (1812, Museo del Louvre, París), su Coracero herido (1814, Louvre) y La carrera libre de caballos (1816-1817, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, España) muestran una acción violenta, un diseño atrevido y un dramatismo cromático de gran poder emotivo. Tales características se intensifican en su lienzo La balsa de la Medusa (1818- 1819, Museo del Louvre), de grandes dimensiones y expresión sobrecogedora. En 1816 el barco Medusa, del gobierno francés, naufragó a causa de una tempestad, y muy pocos de sus tripulantes lograron salvarse después de muchos días a la deriva en una balsa improvisada. Géricault pintó el momento culminante del episodio, cuando los náufragos avistaron el barco de salvamento. La combinación inquietante de figuras idealizadas y la agonía que plasma con extremado realismo, así como su gigantesco tamaño y la minuciosidad de los detalles desataron una tormentosa controversia entre los artistas de tradición neoclásica y los que tenían una opinión diferente sobre los temas que debía tocar la pintura.



Géricault rompió en este cuadro con todas las reglas del neoclasicismo, excepto las de la composición. En 1820 viajó a Inglaterra, donde pintó el Derby de Epsom (Museo del Louvre). Cuando murió estaba trabajando en una serie de retratos de enfermos mentales, lo cual pone de manifiesto el interés de los artistas románticos por los trastornos psíquicos y las neurosis. También realizó varias estatuillas en bronce, una excelente serie de litografías y cientos de dibujos y bocetos en color.



En el final de sus días Géricault se adentra en el mundo de la locura marginal. Retrata hombres y mujeres rechazados socialmente, cleptómanos, ladrones, secuestradores, jugadores, etc., son los sujetos de su nuevo interés. Son la representación de unos seres cotidianos con un bagaje psicópata y turbio, seres que son el reflejo de una sociedad escondida en esos inicios del siglo XIX, que nos llevan a una realidad no querida o buscada, nos presentan lo que no queremos ver o lo que no queremos recordar, un mundo negro dentro de lo puro de nuestras vidas, una visión con ojos de Francis Bacon, en definitiva.



Siempre se ha dicho que Géricault encarna el Romanticismo temperamental. Él es el prototipo de hombre romántico de proponía Stendhal, el romántico típico y tópico al modo de Byron. Nace en el seno de una familia acomodada, pronto queda huérfano, lleva siempre una vida inquieta, azarosa y de aventuras. Su vida fu muy corta, ya que muere a los 33 años.




A Géricault lo podemos encuadrar en el marco de Gros por el dinamismo de una línea que recuerda a Rubens, por el color y los temas épicos. Su relación con la pintura es casual. Se hizo pintor porque era la mejor salida a su impulso. Su formación es muy irregular. Las primeras enseñanzas que recibió fueron muy elementales por parte de un pintor de batallas bastante mediocre. Luego pasó por el taller de Guerin, donde termina su formación irregular. Desde el principio dio muestras de rebeldíay no respetaba las reglas. Aunque su maestro fuera tolerante, pronto se dio cuenta de que su pasión por lo excesivo, y la pincelada empastada, lo que revelaba un marcado temperamento.



En 1816 marcha a Italia, lo hizo así porque dejó embarazada a una tía suya y le dio miedo las consecuencias que pudiera tener este amor prohibido. En Italia era absurdo el que se presentara a concursos ya que no respetaba ninguna norma. Allí, se fija en carreras populares de caballos. También observa nuevas formas de vida, en definitiva es un flâneur. Se preocupa más de la observación que de asuntos formales, lo cual le otorga gran libertad.



En Italia queda fascinado por la figura de Miguel Ángel, le maravilló la Sixtina. También quedó impresionado por Caravaggio. En 1820 Géricault va a Londres. Allí pasó un año largo, le impactó el arte de Constable, también la pintura de caballos de Stubbs. La pasión por los caballos en Gran Bretaña, estimula su arte. Regresa a Francia hacia 1821-1822, enferma, se cree que de cáncer de huesos. Vive alejado del mundo con visión trágica y pesimista de la vida. Así deriva hacia lo descarnado pintando retratos de gente enferma.



Su primera gran obra, Oficial de cazadores a la carga, exhibida en el Salón de París de 1812, reveló la influencia del estilo de Rubens y un interés en la representación de un asunto contemporáneo. Este éxito de juventud, ambicioso y monumental, fue seguido de un cambio de dirección: durante los siguientes años Géricault produjo una serie de pequeños estudios de caballos y caballeros. Exhibió el Coracero herido en el Salón de 1814, una obra más elaborada y peor recibida. En los siguientes dos años pasó por un estudio auto-impuesto de construcción y composición de figuras, mientras evidenciaba una predilección personal por el drama y la fuerza expresiva.




Tras fracasar en el concurso del gran Premio de Roma, decide viajar a Italia por su cuenta. Queda muy impresionado ante los pintores del Renacimiento italiano, en especial ante Miguel Ángel, así como ante el flamenco Rubens. Este viaje a Florencia y Roma (1816–17) fue provocado en parte por el deseo de huir de un lío romántico con su tía, a quien dejó embarazada.


Este viaje hizo nacer su fascinación por Miguel Ángel. La propia Roma le inspiró la preparación de un lienzo monumental, la Carrera de los caballos Barberi, una obra de composición épica y tema abstracto que prometía ser «totalmente sin paralelo en su época». Al final, Géricault nunca acabó la pintura, y regresó a Francia.


Desde los inicios de su carrera, Géricault demuestra cualidades que le distinguen claramente de los pintores neoclásicos de la escuela de Jacques-Louis David: en efecto, prefiere tratar temas de la vida cotidiana, elevándolos a la categoría de hechos heroicos. Mostrando la desesperación y el sufrimiento de la gente, pasa pronto a ser el pintor romántico más representativo, pero por independencia de estilo y carácter poco dócil, Géricault se mantiene al margen de los grandes encargos oficiales, un género que sí sedujo a Delacroix.


Géricault realizó entre 1821 y 1824, una serie de pinturas con modelos de locos o maníacos, tomando del natural a una serie de personas que eran tratadas en el asilo del psiquiatra Jean-Étienne Esquirol. A través de esta serie pretendía recabar un repertorio de expresiones de la locura.


Aquejado de una dolorosa enfermedad, posiblemente cáncer de huesos, Géricault pasó sus últimos años sin poder acometer pinturas de gran formato. Produjo diversas litografías con ayuda del artesano Eugène Lami.



Obras



  • Oficial de cazadores a la carga, 1812, Louvre, París
  • Coracero herido saliendo del fuego, 1814, Louvre, París
  • El tren de artillería, h. 1814, Neue Pinakothek, Múnich
  • Carrera de caballos libres, 1817, Museo de Bellas Artes, Lille
  • Hombre y caballo de carreras, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
  • El mercado de bueyes, 1817, Museo de Arte Fogg, Cambridge, Massachussetts
  • Caballo detenido por esclavos, 1817, Museo de Bellas Artes, Ruán
  • Paisaje con acueducto, entre 1817 y 1820, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  • Carro de soldados heridos, 1818, Museo Fitzwilliam, Cambridge (Reino Unido)
  • La balsa de la Medusa, 1819, Louvre, París
  • Retrato de oriental, 1819-1821, Museo de Bellas Artes, Besançon
  • Derbi en Epsom, 1821, Louvre, París
  • La fábrica de cal, hacia 1821-1822, Louvre, París
  • Monomaníaco de la envidia, h. 1821-1823, Museo de Bellas Artes, Lyon
  • El cleptómano (El loco asesino), hacia 1822-1823, Museo de Bellas Artes, Gante
  • Retrato de un vandeano, h. 1822-1823, Louvre, París





jueves, 4 de junio de 2009

MUSICOS DE LOS 80: JOHNNY HATES JAZZ



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Comienzos y éxito

Johnny Hates Jazz se formó en 1986, siendo integrado por Clark Datchler (voz, piano), Calvin Hayes (teclados) y Mike Nocito (bajo). El nombre viene de un amigo de ellos que odiaba el jazz. Aunque sólo contaba con 22 años, Datchler era algo experimentado, pues era hijo de un saxofonista de un grupo de jazz y ya había lanzado algunos singles como solista en 1984. Además, el grupo ya había sacado un single llamado "Me And My Foolish Heart", grabado en RAK Records, a comienzos del año de la formación. A fines de ese año, los 3 músicos firmaron un contrato con el sello Virgin.


Los comienzos de 1987 se caracterizaron por la grabación de sus primeras producciones en el sello, saliendo en abril su single "Shattered Dreams" que llegó a los más altos lugares del chart britránico y norteamericano y del Billboard. En 1988 salió el álbum Turn Back the Clock, que también tuvo lugar destacado.



Decadencia y disolución



En medio de ese éxito, Datchler se sale del grupo, dejando a Nocito y Hayes sin cantante. Su reemplazo no tarda en demorar, porque ahí estaba Phill Thornalley, quien había producido el exitoso álbum debut y años antes había sido bajista de The Cure.


Después de lanzamientos de singles y un accidente en que Hayes resultó muy afectado, en 1991 sale el último y poco aclamado álbum "Tall Stories" . La banda se separa después de eso, y dos años después saca un recopilartorio llamado "The Very Best Of Johnny Hates Jazz".


Regreso





Según la nueva página web dedicada a Johnny Hates Jazz, la banda se está reformando, con Nocito, Hayes y Danny Saxon, un nuevo vocalista, puesto que Datchler se había negado por considerarlo algo del pasado. Sin embargo Datchler les deseó suerte.


El concierto de regreso se hizo en Somerset, Inglaterra el 17 de Noviembre del 2007. Una gira continuará para Mayo del 2008.






lunes, 1 de junio de 2009

TRAS LA PUERTA: LA BALSA DE LA MEDUSA


La balsa de la Medusa (1819) es una pintura romántica de Théodore Géricault que hace referencia al naufragio del barco francés "la Medusa" en la costa occidental africana en 1816.


Durante el trayecto hacia las costas de la colonia francesa de St. Louis (Senegal), el barco "La Medusa" queda varado en un banco de arena a más de 50 millas de la costa. La carencia de botes salvavidas suficientes para toda la tripulación y el pasaje, obligan a construir una enorme balsa que se sobrecarga con 149 personas que ya no cabían en los botes salvavidas. En un principio se intenta remolcar la balsa con el resto de los botes salvavidas, pero las grandes dimensiones de la misma lo impiden. A instancias de las autoridades civiles y los pasajeros de alta alcurnia que se encontraban a bordo de los botes, el capitán ordena cortar los cabos de remolque abandonando la balsa a su suerte, dejando a la deriva a 149 tripulantes.


Dos semanas después, la balsa es localizada por un navío francés. Sólo quedaban a bordo 15 personas vivas en condiciones deplorables. Posteriormente los supervivientes del naufragio acusaron de abandono a los aristócratas que componían la oficialidad, pudiendo además relatar la traumática experiencia que supuso permanecer cerca de 15 días en una balsa improvisada, teniendo que recurrir al canibalismo para poder sobrevivir. Debido a la presión popular y a la conmoción que supuso este drama para la sociedad francesa, Luis XVIII se vio obligado a instigar un juicio militar contra el capitán de "La Medusa" quien resultó condenado por negligencia y abandono de la tripulación.


El naufragio de la Medusa supuso un auténtico choque para la opinión pública francesa, de manera que la obra ha de ser situada dentro del escenario político, pues el escándalo que supuso el abandono a su suerte de gran parte de la tripulación por el egoísmo de la oficialidad aristocrática llegaría hasta el extremo de convertirse en un símbolo de denuncia de la corrupción borbónica.


La historia del barco francés "Medusa" fue uno de los sucesos más espeluznantes de Francia. El barco naufragó frente a las costas africanas y un pequeño grupo de los pasajeros sobrevivió gracias a una balsa. En mitad del mar, un barco de la marina francesa avistó a los náufragos pero no los recogió. Los supervivientes fueron presas del hambre, la sed, la insolación y las enfermedades. Murieron muchos y el resto sobrevivió comiendo los restos de los cadáveres. Finalmente, un carguero los encontró y devolvió a Francia. Su historia fue censurada por el gobierno, que impidió que se conociera en la prensa. Géricault realizó este cuadro para dar a conocer el hecho, y tras dos años en que se prohibió que lo expusiera la público, finalmente se ofreció al Salón Oficial y causó un tremendo escándalo social. Géricault planteó un cuadro de casi cinco metros de alto y más de siete metros de ancho. Hizo numerosos bocetos y estudios previos sobre cadáveres y restos humanos sacados de cementerios y ejecuciones públicas. La escena recoge el momento en que los náufragos avistan la fragata que no los recogerá. Los personajes componen toda una galería de las expresiones posibles, desde la desesperación más absoluta del anciano que da la espalda al barco, pasando por los primeros atisbos de la esperanza hasta llegar al entusiasmo desbordado de los hombres que agitan sus camisas al horizonte. La visión es completamente dantesca, con la balsa medio deshecha por el oleaje, los cuerpos de los muertos, putrefactos, mutilados, desperdigados por la balsa... Como dato curioso señalaremos que el joven hombre muerto que sostiene el anciano del manto rojo es el retrato de Delacroix, íntimo amigo de Géricault. A su vez, Delacroix le correspondió retratando a Géricault como uno de los muertos en el infierno que cruza su Barca de Dante. La Balsa de la Medusa fue el cuadro insignia del movimiento romántico francés, por su tono apasionado y tétrico, con el hombre desconocido como protagonista absoluto de la historia.



Composición



En la obra puede apreciarse una estructuración claramente piramidal, así como diagonales establecidas por uno de los lados del triángulo, de manera que los brazos de los tripulantes se extienden hacia una misma dirección, colaborando en el trazado de la diagonal. En la cúspide de la pirámide y extremo de la diagonal principal, está el punto de ánimo más intenso, en el que se ve a un hombre agitando con vigor un trapo con el objetivo de hacer señales hacia un supuesto barco que creen haber avistado en el horizonte. En el lado contrario de la diagonal, se encuentra el estado de ánimo opuesto, pudiendo apreciarse una figura envejecida con gesto desanimado y con total ausencia de esperanza, rodeado de los cadáveres de sus compañeros.


Este hombre está sosteniendo entre sus brazos a su hijo muerto, y es la única figura que parece mirar al espectador. Representa el drama, la desesperanza que nos mira directamente. Además, el autor le rodea de un manto de llamativo color rojo, con el objetivo de que sea la primera figura a la que prestemos atención al observar la pintura, de manera que el espectador, lo que primero ve es a un viejo totalmente abatido, y ha de seguir las diagonales ascendentes (trazadas por los maderos de la balsa y por los brazos extendidos de los tripulantes) para poder detenerse en la figura antagónica situada en el extremo opuesto, la cual representará la esperanza exaltada y cargada de energía (agita furiosamente un paño tratando de llamar la atención del barco).


También hay que destacar la situación de los elementos secundarios de la composición, pues el autor sitúa a esta pequeña balsa atestada de gente entre inmensas olas, y fuerza al espectador a buscar el barco que los náufragos creen haber divisado, pese a que el punto es tan confuso que no puede decirse con seguridad que sea un navío. Así pues, la esperanza se muestra incierta y lejana, y antagónicamente, se muestran unas olas amenazadoras y cercanas, que se distinguen con total claridad, y que vienen a representar la cruda realidad.


Otro detalle a tener muy en cuenta será el rudimentario velamen de la balsa, pues viene a señalar la dirección del viento, que dicho sea de paso, sopla en contra de la balsa, separándoles del supuesto barco al que hacen señales, es decir, alejándoles de lo que sería su salvación. El simbolismo es claro. La suerte y el azar (dirección del viento) sólo les depara un destino aún más trágico (impedir que salven la vida). Pese a ello, el joven situado en el extremo superior de la pirámide comba su cuerpo en contra del viento, oponiéndosele. En el otro extremo, el anciano está inclinado de manera que parece que ha sido vencido por el viento, y acepta su desastrosa dirección.


Hay que destacar que como obra modelo del romanticismo, tiene un predominio del color sobre el dibujo. Además, el autor muestra con un realismo macabro la escena, deleitándose en la anatomía resaltada de los náufragos, y componiendo las figuras a base de líneas en zig-zag y espirales.


Curiosidades



  • Delacroix posaría para esta obra, pues era amigo del autor.
  • La obsesión por el realismo llevaría a Géricault a amontonar cadáveres en su estudio para poder plasmar la muerte de la manera más fidedigna posible.
  • Por otro lado, la pintura tiene un tamaño colosal, con casi 5 metros de alto y 7 metros de ancho, y Géricault habría de alquilar un estudio entero para poder realizarla.
  • Todo el esfuerzo que dedica el autor se explica al pensar que quería sacar a la luz su obra cumbre, aquella que le representaría de cara al futuro. Y a pesar de los malos resultados que inicialmente tuvo en la exposición de 1819, la obra terminaría siendo la más representativa de Géricault, así como uno de los lienzos más famosos del romanticismo pictórico.
  • La exposición del lienzo fue prohibida en su día en Francia y tuvo que exponerse en Londres.
  • Aparece como ejemplo de conducta en la película La Ciudad de la Alegría, de Roland Joffé.

Película

La balsa de la Médusa (Le radeau de la Méduse) es una película francesa de Iradj Azmi (1998), Reparto: Jean Yanne, Daniel Mesguich, Alain Macé, Claude Jade, Philippe Laudenbach, Rufus, Laurent Terzieff.