Gracias por seguir este blog

BIENVENIDOS AL BLOG AULA DE PAZ

martes, 31 de marzo de 2009

DEAN ÁNGEL PANDAVENES PREMIO AULA DE PAZ CAMIN DE MIERES

El deán de la catedral, Ángel Pandavenes, el hasta ahora arzobispo de Oviedo Carlos Osoro y el concejal de Cultura de Oviedo José Suárez Felechosa.



El coordinador del proyecto de estudio del Santo Sudario, el ingeniero e investigador, Guillermo Heras, anunció ayer que se «está trabajando en un software específico para comparar el santo sudario con la sábana de Turín». No será una realidad inmediata, puesto que tal y como indicó el experto «el desarrollo, que llevan a cabo en Italia, es costoso y complicado». Hasta ahora venían trabajando con programas informáticos genéricos.


Según mantienen los investigadores, la Sábana Santa de Turín, datada en el siglo XIV, y el Santo Sudario, al que la prueba del carbono 14 sitúa en el VII, albergaron el cuerpo sin vida «de la misma persona». En la actualidad, y tras chocar con los dictados del carbono 14, se centran en hallar pruebas escritas y continuar con las comparaciones.


Heras comentó este nuevo medio de investigación durante la presentación del libro que recoge las actas del II Congreso Internacional sobre el santo sudario, un acto en el que también intervino el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, José Suárez Arias-Cachero, el hasta ahora arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro el deán de la catedral, Ángel Pandavenes. Este último agradeció la apuesta de Osoro y el «permiso», para que pudieran continuarse, con la celebración del II Congreso, los estudios que el próximo 8 de noviembre cumplirán 20 años. Entre el primer y el segundo congreso 13 años de diferencia. «Fuimos los cuartos que nos centramos en esta investigación», comentó Heras, quién aseguró que no se trataba de un deshonor sino que las experiencias previas les habían permitido «tener el valor del contraste». «Podemos presumir de haber ampliado la investigación científica», añadió.


A este respecto también quiso referirse Carlos Osoro quién remarcó el carácter científico de las investigaciones que se han llevado a cabo, «muy científicas», esgrimió. Este acto, uno de los últimos del arzobispo, sirvió además para remarcar el interés personal que Osoro ha tomado en el estudio del santo sudario: «En Valencia, mi nuevo destino, está el Centro Español de Sindonología y si desde Oviedo se quiere continuar, desde Valencia seguiremos trabajando».


La despedida

El momento actual, tras la presentación del libro es el de la espera. Una vez publicado, tocará decidir si el trabajo realizado permite continuar con el proceso que se inició hace dos décadas. «Esperamos que aún haya muchos años más de investigaciones ya que es un gran reto que los científicos de la generación siguiente, que ahora tienen 30 años, puedan proseguir con el proyecto», comentó Heras. Por su parte, Osoro que había inaugurado y clausurado el II Congreso dijo que «no puede haber mejor excusa para volver a Oviedo», sin duda pensando ya en su próxima marcha a Valencia.


Este acto, no obstante, no es el último de Osoro, lo será el Domingo de Pascua. «Mi gran acto es toda la Semana Santa en la que estaré presidiendo todas las celebraciones, me despediré el Domingo de Pascua, y ese será mi final». Antes de ello, el arzobispo quiso recordar la «unión» entre la Iglesia y Oviedo, «en el pasado y en los momentos actuales». Para ello se refirió a la aportación que desde el arzobispado se hizo al pasado 'Año de las cruces'. en el que se invirtieron por parte de entidad religiosa 117.000 euros. «No se puede entender Asturias sin la iglesia».


El libro, 'Oviedo relicario de la cristiandad. Actas del II Congreso Internacional sobre el Santo Sudario' ha tenido «algunos problemas de imprenta», comentó el deán. Estos problemas obligan a revisar uno a uno los 900 ejemplares editados. En total cada ejemplar cuenta con 723 páginas. «Se trata de un libro de peso, en todos los sentidos», bromeó Ángel Pandavenes.






-- Cómo le ha dejado el cuerpo su nombramiento?

--No lo esperaba. Se sorprende uno de que la gente confíe tanto en él como para optar al cargo. Me obliga a confiar en los demás de igual manera que ellos en mí.

-- Qué virtudes cree que han visto sus compañeros en usted?

--No lo sé. A lo mejor han tenido en cuenta que suelo ir a diario a la catedral. Siempre he estado disponible para hacer todo lo que me han encomendado, siempre trato de decir que sí. Quizá también que ya soy un poco mayor. Eso cuenta. O puede que fuera algo que yo mismo no he visto, una cuestión de carácter, de talante o de personalidad, de seriedad.

-- Qué es lo primero que va a abordar?

--Según los nuevos estatutos, habrá que elaborar el reglamento interior del cabildo. Es importante, porque el reglamento actual se ha quedado anticuado y en ciertos aspectos está en contradicción con los estatutos.

--Durante la elaboración de los estatutos, se comentó la necesidad de dar mayor visibilidad al cabildo. Cómo se va a concretar?

--Se trata de abrir la Catedral, igual que el obispo es el obispo de toda la diócesis y llega a todos los que puede. Ojalá pudiéramos hacer algo semejante. Somos la sede episcopal y, por lo tanto, deberíamos contemplar toda posibilidad de ayudar a los sacerdotes y a las parroquias, reunirnos y compartir muchas cosas. Es un aspecto de pastoral comunitaria. Es como si la Catedral fuera una parroquia abierta a toda la comunidad, la parroquia de toda Asturias.

-- Hay suficientes canónigos para abordar esa tarea?

--Sí, somos 18, y aunque algunos ya superan los 75 años, todos estamos bien y nadie rechaza echar una mano en todas las actividades. Siempre hay alguien dispuesto a aceptar esos encargos, y ese modelo, extendido a la comunidad diocesana, es válido. Además, si hay una colaboración con un arciprestazgo o una parroquias, seguro que los sacerdotes de esas parroquias se sumarían a colaborar con nosotros. Es más, esperamos que muchas actividades surjan a propuesta de ellos.

-- Les llegan ya muchas propuestas de ese tipo?

--No, aún no. Por eso mismo queremos abrirnos a las parroquias. Sí lo hacemos con Santa Eulalia, que es la patrona de la diócesis y a la vez da nombre a varias parroquias de toda Asturias, o con la Exaltación de la Santa Cruz en San Mateo. Lo que nos gustaría es que esos momentos no se limitaran a las solemnidades.

-- Le preocupa la falta de nuevas obras en el plan director?

--Tendremos una reunión el mes que viene con los arquitectos para estudiar la situación y abordar el futuro inmediato. Hemos recibido ayudas del Principado y de los ministerios de Fomento y Cultura, y lo agradecemos mucho. Pero es posible que necesitemos más, porque las obras --salvo las menores, que las hacemos nosotros mismos con los donativos-- de una Catedral siempre suponen muchos millones de pesetas, como pasaba con la torre y el claustro y pasa con el tejado. Necesitamos la ayuda de las instituciones. No se puede renunciar a proteger estas cosas antes de que la falta de cuidado las destruya. Por aquí pasan miles de personas. Sucede como con la enseñanza de la religión. No se puede decir que sobra, porque es echar abajo muchas cosas de nuestra cultura.

--Se mete en polémica.

--Hombre, yo creo que la Iglesia no trata de imponer nada, sino de que la religión sea opcional para quienes la pidan y de que se respete. Se habla de mayoría y el Gobierno pretende tener en cuenta a la gente. Pues yo creo que, estadísticamente, la mayoría pide religión y el Gobierno no escucha. Decide a su aire lo que quiere hacer, y me parece que ese desprecio lo puede pagar caro, no políticamente, sino socialmente, a medida que se desarrollen personas con otros valores. Y esto no debería depender de quién mande. Es un asunto que debe estabilizarse constitucionalmente.

--Al arzobispo le gustaría convertir la Cámara Santa en un centro de peregrinación, y no sólo en punto turístico. Es posible?

--Ese interés existe, y en el cabildo nos parece bien. Ojalá pudiera hacerse. Es posible hacer dos horarios, uno para turistas y otro para personas que además de ese motivo tienen otras razones para la visita. La Cámara Santa es un tesoro de reliquias y merece la pena que alguien se detenga a reflexionar y a orar en ella. Es un buen lugar para conseguir elevación interior. También puede hacerse una separación de espacios.

--La ciudad usa la Catedral como símbolo turístico. Se compromete con ella?

--Bueno, no está formalmente reflejado en ningún acuerdo, pero no nos oponemos. Al contrario, nos gusta que sea uno de los puntos clave. También nos parecería bien que naciera de las administraciones la iniciativa de ayudar.

-- Y los ciudadanos? Se portan?

--Sí. A veces, uno piensa que la aportación podría ser mayor, pero agradecemos mucho el gesto a cada persona que comparte con la Iglesia lo que le sale del corazón. Mi estilo sacerdotal siempre se ha visto fortalecido por la gente. Me mantengo porque estoy al servicio de la comunidad. Si ellos no estuvieran ahí, yo no sería cura. Estamos contentos, aunque la alegría siempre puede aumentar.




En la imagen, un momento del encuentro



El alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, con al deán de la Catedral, Ángel Pandavenes, quien le hizo entrega de un ejemplar del libro «Oviedo relicario de la cristiandad. Actas del II Congreso Internacional sobre el Santo Sudario». El Ayuntamiento colaboró en la organización del Congreso y patrocinó la edición de esta obra que recoge todas las ponencias.






lunes, 30 de marzo de 2009

TRAS LA PUERTA: TODO

“…Todo lo puede

el amor.

Todo lo vence el

dinero.

Todo lo consume

el tiempo.

Todo lo termina la muerte…”








domingo, 29 de marzo de 2009

TRAS LA PUERTA: LOS CEREZOS EN FLOR



“…Unir soledades siempre es

un medio pero no el fin

más inmediato para seguir

adelante. Tierna y fugaz cinta

de un gran amor…”













sábado, 28 de marzo de 2009

MARIA PAZ ANDRES SAENZ DE SANTA MARIA AULA DE PAZ HONORIFICA Y ASESORA DEL AULA DE PAZ CAMIN DE MIERES



María Paz Andrés Sáenz de Santa María nace en Oviedo (Asturias) el 29 de noviembre de 1953.


Es licenciada (1975) y doctora en Derecho (1980) por la Universidad de Oviedo, en la que ha desarrollado su carrera académica vinculada a la escuela científica del profesor Julio D. González Campos.


Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales desde 1988, sus principales líneas de investigación y publicaciones se ocupan de diversos sectores del Derecho Internacional Público (mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, arreglo pacífico de controversias, derecho de los tratados) y del Derecho de la Unión Europea (sistema institucional, ordenamiento jurídico).



Esta tarde, los tilos que jalonan y dan nombre al paseo de entrada a los jardines de la Rodriga han sido magdalena de Proust y han llevado a Paz Andrés algo más lejos de donde se proponía. Estaba hablando de sus años en las Señoritas Teresianas, desde los ocho hasta el preuniversitario, cuando una anécdota sobre el uniforme la transportó a uno de sus primeros recuerdos, con menos de tres años: «Vino mi abuela a casa y salimos con mi madre. Cruzamos el Campo. Yo pensé que salíamos de paseo. Llegamos a Gil de Jaz, entraron en un portal, subieron al primero, creí que iban a visitar a alguien. Mi abuela y mi madre saludaron a una señora y me dijeron que me iban a enseñar una cosa. Y allí pasé toda la tarde. Y aquella tarde de otoño miré por la ventana, pensé que no volverían a buscarme y sentí angustia».


En el año 2001 se hace cargo de la dirección de la Revista Española de Derecho Internacional. También forma parte de los consejos editoriales de la Revista Española de Derecho Europeo, la Revista de Derecho de la Unión Europea y la Revista General de Derecho Europeo, así como del Consejo Científico del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos.


Como investigadora, ha sido vocal (2001-2002) y presidenta (2003) del Comité de Derecho de la Comisión Nacional de Evaluación de la Actividad Investigadora (CNEAI). En 2006 es elegida vocal del Comité de Derecho de la Agencia Andaluza de Evaluación (AGAE). En diciembre de 2007 es nombrada por el Consejo de Universidades vocal titular de la Comisión de Acreditación Nacional para el Cuerpo de Profesores Titulares de Universidad en el Área de Ciencias Sociales y Jurídicas.



Sí la recogieron e incluso puede que no llegara ni a una hora aquella primera escolarización. Al final, Paz Andrés, como muchas niñas y niños de Oviedo, estuvo hasta los siete años en aquel piso, que era mixto, podías ir a clase sólo por la tarde, únicamente había párvulos y superior y se llamaba Colegio Covadonga.


Luego el itinerario cambió. De alguna manera el cole empezaba en el ascensor de la casa paterna de Suárez de la Riva. Porque el padre, Enrique Andrés, el médico don Enrique para el Oviedo de aquella, había acabado por comprar el último piso aboardillado del inmueble donde, en el primero, tenía casa y consulta. Por el día, la familia vivía en el primero. Con la noche, subían a los dormitorios en el ascensor. Y el siguiente comenzaba con un nuevo descenso. Para ir a las Teresianas Paz no subía por el Rosal, aunque sí acudía en otros momentos del día a La Tierruca, donde se venía a comprar el sifón y donde descubrió que las sacristías no tenían la exclusiva del vino de misa, porque allí se vendía a granel. El Fontán eran los puestos y más tiendas. Algunas allí siguen. La Favorita, por ejemplo, donde Paz todavía sigue comprando los famosos polvorones de Felipe II.


El Fontán -luego sigue el recorrido- era también el espacio de los abuelos, que vivían en la esquina calle del Peso con calle Jesús, un lugar que ahora, en sus recuerdos, se llena con el olor a cacahuetes recién tostados y servidos en bolsas de estraza que servían en Casa Floro y con el sabor de los quesos que siempre le daba a probar Cándida.


Los entretenimientos no eran, en todo caso, para los días de colegio, que seguían por el Arco de los Zapatos, subían por Quintana, recorrían Martínez Marina y acababan en el solar que hoy ocupan los número nueve y once de Campomanes. Y tras el edificio, el jardín. Que tampoco era para todos los días pero cuya presencia, prohibida los más de los días del año, llena toda la infancia de Paz Andrés.


Esta tarde la catedrática de Derecho Internacional vuelve por primera vez desde que los reabrieron a estos jardines de La Rodriga. En la parte baja falta medio jardín y Paz comprueba con desagrado cómo aquí han aplicado la funesta manía de echar cemento donde antes había caminos de tierra. Los árboles, el verde, siguen siendo los mismos de aquellos años. Los que recorrían el día de la festividad de Santa Inés, con procesión incluida, y, mejor, en la fiesta del verano antes de las vacaciones. Fuera de ese calendario -salvo excursiones con profesora- todo intento de salir al jardín en los recreos era reprimido al instante. Como los de los seminaristas, en la zona alta y por el otro lado, de saltar la tapia. Ellas sólo los veían salir corriendo perseguidos por las Teresianas.


En la Universidad de Oviedo ha ocupado diversos cargos de gestión: directora del Centro de Documentación Europea (1989-1995), secretaria general (1986-1988), directora del Departamento de Derecho Público (1994-1999), secretaria del Consejo Social (1999-2004) y vicerrectora de Extensión Universitaria (2004-2005).


Ha procurado siempre combinar su trabajo universitario con un compromiso social vinculado con la defensa de la paz y los derechos humanos, lo que le lleva a colaborar regularmente con varias organizaciones no gubernamentales y a presidir la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui.

María Paz Andrés Sáenz de Santa María (Oviedo, 1953) ocupa desde 1988 la cátedra de Derecho Internacional Público en la Universidad de Oviedo. Su carrera se extiende a la gestión universitaria, con una larguísima hoja de servicios, y a los movimientos sociales por los derechos humanos y la paz, donde Paz es la voz.









viernes, 27 de marzo de 2009

TRAS LA PUERTA: CRISTO DE LA MISERICORDIA



«Teníamos que haber puesto huevos a Santa Clara. Todavía estamos a tiempo». A una hora de la procesión del Silencio, el cielo ovetense amenazaba con llorar por el Santo Cristo Flagelado, uno de los pasos del cortejo. La buena señora debió de llegar a tiempo con sus huevos a Santa Clara, porque la meteorología dio una pequeña tregua y la procesión pudo salir a tiempo de la iglesia de Santa María La Real de la Corte, a las ocho y media. Había un plan B, y hasta un plan C, para la lluvia. El primero pasaba por retrasar media hora la procesión. El segundo era el más amargo: no salir y celebrar los actos en la iglesia.





A las 20.35, ante cientos de fieles, asomó por la portalada de la Corte el primer paso de la procesión: la Santa Cruz. La Escuadrilla de Gastadores del Regimiento Príncipe Número 3, la banda de Rilat y las cornetas y tambores de Jesús Divino Obrero de León tocaron el himno de España. La Santa Cruz incorporó este año, como novedad, cuarterones de bronce que representan la pasión y muerte del Señor.



Tras la Santa Cruz salió en procesión el Santo Cristo Flagelado, con su espalda cosida a latigazos, alumbrado por cuatro faroles. «Esto no es un partido de fútbol. Por favor, respetad el sentimiento de algunos», sermoneó un hombre a dos muchachas que rompieron el silencio con sus inoportunas risotadas. Faltaban cinco minutos para las nueve cuando asomó por la puerta la Santísima Virgen de la Amargura, con nuevo bordado en el faldón. Bordadores de Venta de Baños adornaron el cincuenta por ciento del vestido de la Señora. Para el año que viene, el bordado será completo. El arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, fue de los últimos en abandonar la iglesia parroquial, detrás de la Virgen de la Amargura.


La procesión del Silencio era, hasta este año, la encargada de abrir la Semana Santa en Oviedo. Los Estudiantes se les adelantaron en esta edición procesionando el domingo con el Cristo de la Misericordia (el año pasado, en su debut, salieron en procesión sólo por la Tenderina). La del Silencio destaca, sobre todo, por su austeridad, que se fragua en un silencio sepulcral que inunda las calles del Oviedo antiguo y hace enmudecer la ciudad. Sólo los tambores, cuyo redoble se intensifica al pasar por la calle Santa Ana, y alguna corneta interrumpen ese mutismo que hace honor al nombre de la procesión.




La Cofradía del Silencio y la Santa Cruz es la que organiza la procesión del Silencio, que siempre sale en Martes Santo. La cofradía se fundó en 1945, al amparo de la Fábrica de Armas de Oviedo, que contribuyó a la creación de otras muchas cofradías en la ciudad. En sus mejores tiempos llegó a tener cuatro pasos: la Oración en el Huerto, el Santo Cristo Flagelado, el Cristo de la Agonía y la Virgen de la Amargura. Después de unos años de decadencia, a partir de la década de los sesenta del siglo pasado, la cofradía se refunda en 2001 y vuelve a procesionar, esta vez con dos pasos. Hoy día, procesiona uno más, hasta sumar tres: el de la Santa Cruz, el del Santo Cristo Flagelado y el de la Santísima Virgen de la Amargura.





La marcha procesional recorrió, por este orden, San Vicente, Jovellanos, Argüelles, Mendizábal, la plaza Porlier, la plaza de la Catedral, Santa Ana, Tránsito de Santa Bárbara, la Corrada del Obispo y, de nuevo, San Vicente y la plaza Feijoo.






jueves, 26 de marzo de 2009

TRAS LA PUERTA MUNDO ANIMAL CON NOSOTROS

Mundo Animal. dijo...

___*_*_*_*_______*_*_*_*_
_*____./(.___*___*_________*
* ____.//\\.____ * ___________*
*____.//....)_.-""-._,.-""-._______*
*____.\\.^,.'_......_.\......).______*
_*_____./ ./O\.../O\.\..../._____ *
__*____.\ .\_/....\_/..\_/._____*
____*___.\......._....../._____ *
______*__(...:(_):...).___ *
________* `._.-._,´._ *
__________ *.`-'. _ *
____________*_*

Un angel te guarda un perro al quien amar
te cuida de los demas le ladra al intruso
te puede dar todo el amor del mundo.
Cuando le cuentas tus cosas y no te delata
nada mas te regaña cuando te gruñe. de ti
no huye, te levanta en cada mañana con sus
lamidos como si fuesen palmadas.

El te quisiera decir cosas que el sabe y tu no
secretos que los demas guardan , el perro lo
sabe cuando al ladrarte va a contarte ,mientras
el humano le dices te delata habla no ladra
y a lo mejor no te dice nada por que alguna gente
es mala , tu mascota nunca te dara la espalda
al menos que las dos esten pegadas.

Cuida Tus sueños te mira con aprecio
te ofrece el cielo cuando la cola se esta
moviendo es incapaz de traicionart e por
que siempre esta ahi para amarte..
Juega contigo te da mordiscos y le Haces
cariño te llama se pone a tu lado para que
lo abrazes y le hables para que no le ladres.
Aut: Mariana









miércoles, 25 de marzo de 2009

JOSE HIERRO AULA DE PAZ DE LAS LETRAS



José Hierro (1922-2002), el hombre que rechazó por humildad ser académico de la Real Academia, mostraba esa cualidad en su propia definición de poeta. "El poeta es una hoja más entre los millones de ellas que forman el árbol de su tiempo. Por eso, lo que dice de sí mismo es válido para los demás. Lo único que distingue al poeta no es su mayor sensibilidad, sino su capacidad de expresión. Es una hoja que habla entre hojas mudas".


Poeta español. Nació en Madrid en 1922, pero fue santanderino de adopción. Uno de los poetas más representativos de los años cuarenta y cincuenta, fundador de la revista Proel, recibió los siguientes premios: Adonais por su obra Alegría (1947), Nacional de Poesía (1953), de la Crítica (1958 y 1965), March (1959) y Príncipe de Asturias (1981). Entre sus libros de poesía figuran Tierra sin nosotros (1946), Con las piedras, con el viento (1950), Quinta del 42 (1953), Estatuas yacentes (1954), Cuanto sé de mí (1957), Libro de las alucinaciones (1964), Poemas de agenda (1981). También es autor del libro en prosa Quince días de vacaciones y del texto filosófico Problemas del análisis del lenguaje moral (1970). Su obra se caracteriza por reflexionar sobre lo sencillo sin prestar atención a las formas estetizantes, en la línea de Blas de Otero o Gabriel Celaya; pero en su obra se nota la influencia de Gerardo Diego. Se inició con una temática reivindicativa testimonial y poco a poco fue haciéndose más colectiva y existencial. En 1980 se publicó una antología que recogía su obra e incluso poemas inéditos, aunque en 1991 publicó un libro de poemas titulado Agenda. En el año 2000 sufrió un infarto de miocardio y un enfisema pulmonar. Este se agudizó durante los dos años siguientes, que finalmente le causaron la muerte el 21 de diciembre de 2002.

Y lo que él contaba era "poesía testimonial", que según el escritor es como un tónico, necesaria para la salud, en contraposición con la poesía de la belleza, prescindible y accesoria, como un perfume y apropiada para tiempos felices y descuidados. Él, como poeta de posguerra y de tiempos dramáticos -fue encarcelado al final de la Guerra Civil, con 17 años, durante casi cinco años por ayudar a otros presos políticos- tuvo que reconocerse como "fatalmente testimonial" denunciando su tiempo desde el yo y el nosotros.

Pero su batalla expresada en versos no estaba exenta de estética. Porque lo que él defendía era la poesía verdadera -sea cual sea el adjetivo que la matice-, un género que no puede prescindir de la belleza de la palabra y que bien articulada es como música, comentaría.



Sus primeros versos aparecen en distintas publicaciones del frente republicano. Acabada la contienda, padece cuatro años de cárcel, y esta experiencia lo marca indeleblemente. De ahí que, al reaparecer en el panorama lírico de los años cuarenta, con dos libros casi simultáneos, lo haga urgido por un amargo poso autobiográfico que dota a su poesía de una madurez poco frecuente en jóvenes poetas. Se titula el primero Tierra sin nosotros (1947), marbete que nos proporciona las desoladas claves donde arraiga, no ya sólo este libro, sino buena parte de la producción surgida de la guerra: la patria un día habitable aparece en ruinas.

El libro siguiente, Alegría (1947) (Premio Adonáis), continúa la reflexión de Tierra sin nosotros.

Con las piedras, con el viento (1950), es el testimonio de una experiencia amorosa abocada, también, al fracaso.

Con Quinta del 42 (1953) comienza la exploración de la vía solidaria, nunca ajena a Hierro, pero, hasta ahora, sostenida en penumbra; no es, sin embargo, la suya una poesía social al uso, y esta diferencia desencadena, con anticipación de años, los mecanismos superadores de un realismo que por entonces amordazaba a la poesía española.

Antirrealista es, en efecto, Cuanto sé de mí (1957), libro que acentúa la preocupación verbal, reivindica ámbitos imaginativos y se aleja de la historia y del tiempo para acceder a la «sonora gruta del enigma».

Estos elementos culminan en el Libro de las alucinaciones (1964). Marcado por una poderosa veta irracionalista que se canaliza con frecuencia en el versículo, este poemario rompe definitivamente con las categorías espacio-temporales.

En 1974 publicará una nueva edición de Cuanto sé de mí; en 1991, un nuevo libro de poemas titulado Agenda; en 1995 Emblemas neurorradiológicos y a finales de los 90 Cuaderno de Nueva York, considerada ésta última una obra maestra contemporánea.

Su poesía es poderosamente evocativa y ahonda en una intimidad erosionada por un tiempo implacable. Se percibe la influencia de Gerardo Diego. Se inició con una temática reivindicativa testimonial, la memoria de un niño de la guerra, si bien no es un poeta social al uso; poco a poco fue haciéndose más colectiva y existencial.

Sus primeros libros, Tierra sin nosotros (1947) y Con las piedras, con el viento... (1950) y Quinta del 42 (1957) expresan la impotencia y la tristeza de un poeta, siempre visto desde la mirada de un hombre común ("Yo, José Hierro, un hombre / como hay muchos") que habla del tiempo, la muerte, el amor y la pérdida y el mar, sus grandes temas. "La eternidad, para mí, es el deseo de que un instante vivido sea eternamente presente, y por esto a veces aparece el mar como símbolo, porque el mar es lo que no se arruga, lo que no cambia, lo que no tiene pasado, el mar es lo de siempre presente", diría.



El paso del tiempo en su poesía le llevó a un tono más esteticista. Con los años profundizó en el componente irracional y simbolista, pero siempre con gran cantidad de referencias culturales de la vida real y cotidiana. Es lo que él denomina alucinaciones, y es una poesía en la que todo aparece envuelto en niebla y emociones. Ejemplos de esa forma de contar son Libro de alucinaciones (1964) y Cuaderno de Nueva York (1998), por el que consiguió el Premio Nacional de Poesía. Además, el literato también fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura en 1953, el Príncipe de Asturias en 1981 y el Premio Reina Sofía de Poesía de Iberoamérica 1995.

martes, 24 de marzo de 2009

PREMIO DE LAS LETRAS AULA DE PAZ CAMIN DE MIERES




Después de obtener la Licenciatura en Derecho y Filosofía por la Universidad de Valencia, se trasladó a la capital, donde cursó estudios de Periodismo en la Escuela Oficial. Colaboró en las revistas Hermano Lobo y Triunfo, y también en el diario Madrid. En esta publicación estrenó su faceta de columnista político, que continuó y consolidó en El País, medio para el que escribe en la actualidad.


Su obra comprende novelas, teatro, relatos, biografías, artículos periodísticos, libros de viajes, apuntes de gastronomía, entrevistas y semblanzas literarias, entre otros géneros. Sus novelas 'Tranvía a la Malvarrosa' y 'Son de mar' han sido adaptadas para la gran pantalla dirigida por José Luis García Sánchez y por Bigas Luna, respectivamente.


Vicent compagina su labor como escritor con la de galerista de arte, una de sus más conocidas pasiones.


Estilo


Con una prosa voluptuosa y sensual, sublime y mordaz, Vicent plasma en sus columnas y relatos hermosos cuadros que tratan de reflejar “esos momentos que nos hacen felices, perplejos, escépticos y expertos en dioses menores”.




Premios


1966: Alfaguara de Novela, por Pascua y naranjas

1979: finalista premio Nadal, por El anarquista coronado de adelfas

1979: González Ruano, por No pongas tus sucias manos sobre Mozart

1987: premio Nadal, por La balada de Caín

1994: Alimentos de España

1994: Francisco Cerecedo de Periodismo, creado por la Asociación de Periodistas Europeos.


Manuel Vicent, Villavieja (Castellón) 1936, es una de las plumas que mejor ha sabido describir la transición española hacia la democracia. Lograda la Licenciatura en Derecho y Filosofía por la Universidad de Valencia, Vicent se traslada a Madrid para cursar estudios de Periodismo en la Escuela Oficial, donde comienza a colaborar en las revistas Hermano lobo y Triunfo, entre otras publicaciones.


Sus primeros artículos sobre política empiezan a publicarse en el desaparecido diario Madrid. Ya en EL PAÍS escribe unas crónicas parlamentarias que le hacen famoso entre los lectores. En 1979, publica en el dominical del mismo diario una serie de 47 retratos sobre personajes claves de la transición y que fueron agrupados más tarde en el libro Retratos de la transición, y al que seguiría Crónicas Urbanas, compuesto por relatos periodísticos mezclados con ficción literaria. También ha publicado Por la ruta de la memoria, unas crónicas de viajes publicadas en el mismo diario.





Vicent ha sido recompensado por su labor periodística con el Premio González Ruano 1979, por el artículo No pongas tus sucias manos sobre Mozart, Alimentos de España 1994, por la mejor labor periodística de 1993 y el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo, en 1994, creado por la Asociación de Periodistas Europeos.


Además de ser un gran periodista, Vicent es un gran escritor. Sus más de 15 obras publicadas le han hecho merecedor de varios galardones entre los que destacan el premio Alfaguara de Novela en 1966 por Pascua y Naranja, el premio Nadal en 1987 por La Balada de Caín (del que ya había sido finalista en 1979 por El anarquista Colorado de adelfas) . Otros libros suyos son El resuello (1966), Inventario de Otoño (1982), La muerte bebe en vaso largo (1992), Contra Paraíso (1993), Del Café Gijón a Ítaca (1994), Tranvía a la Malvarrosa (1994), ésta última llevada al cine.


En la actualidad Vicent compagina su labor como escritor y periodista con el de galerista de arte, una de sus más conocidas pasiones.


Las leyes callan cuando las armas hablan.

Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.

Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Historiador, político y teórico italiano.

Las armas son instrumentos para matar y los Gobiernos permiten que la gente las fabrique y las compre, sabiendo perfectamente que un revólver no puede usarse en modo alguno más que para matar a alguien.

Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.

La vocación del arma es el blanco.

Manuel Vicent (1936-?) Escritor español.

No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.

Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor francés.

Las armas requieren espíritu como las letras.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.

Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.

Mi arma mayor es la plegaria muda.

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.